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viernes, 8 de enero de 2010

Y si hasta los mismos copos de nieve son únicos, ¿por qué los humanos habríamos de encajar en este establo llamado establishment?

Bizco y aro negro

Hago el bizco para verme el aro negro de mis lentes que no traigo porque traigo los clásicos, los ordinarios de aro doradito. Meto las manos en los bolsillos de mi chaqueta y descubro que están mal cerrados. No me importa. Ya no me causa ansiedad la imperfección en mi indumentaria como cuando era una niña o una adolescente.

Prendo el televisor y me siento como en conteo de fin de año: la temperatura baja un grado más en intervalos de quince o veinte minutos. Odio el frío y me siento al mismo tiempo retada: dan ganas de salirse desnuda al patio, agarrar el frío, servir de antena para ver si los marcianos vienen y me llevan de aquí de una buena vez. Hace frío y yo tengo ganas de lanzarme del bongie.

El feisbuk sólo trae minutos de ocio, y la verdad no me interesa que los demás sepan que hoy tengo ganas de hacerme llamar por mi otro nombre, quién quite y una realidad paralela y más benévola se quede a dormir conmigo. El feisbuk es un chismógrafo que a veces me aturde porque sé que no me encuentro sola con el pesar de cargar un lastre de no sé dónde y sin un fin específico. El feisbuk se tarda en darme los avisos porque hasta él mismo sabe que no tienen importancia el 90% de las cosas que ahí suceden, excepto cuando alguien especial escribe en tu muro, ese muro que paradójicamente te abre las puertas a la vida de los demás, y sigue llamándose muro y no pizarrón. Será que no estamos en la escuela y el feis es para pasártela bien mientras eres bombardeado por un sinnúmero de publicidad chafa. No lo sé.

Junto las manos. Las junto para no escribirle las siglas S.O.S al ser en quien estoy pensando en este momento. Y luego me reconozco absurda y vuelvo a prender la televisión para hacer la cuenta regresiva que me traerá el día más helado de todos los tiempos. Siempre he dicho que el frío es un castigo y fui castigada por haber nacido un día en que caía aguanieve. No quiero ver blanco ni sentir gélidos vientos corriendo por mi casa. No me gusta andar como repollo. Si acaso me gustará hacer monitos en las ventanas...

Miro mi cama, veo el montón de cobijas debidamente tendidas y cubiertas por mi edredón lila. Pienso en los indigentes y me doy pena: sé que lloro a medias (más bien, para mis adentros) y canto canciones aguadas porque no me percato de la situación privilegiada en la que me encuentro: esta noche morirán cientos de niños y ancianos, y ellos jamás pudieron siquiera hilar una oración completa para que el Creador tuviera a bien reconocerlos sus hijos y rescatarlos del egoísmo exacerbado que nos hunde a todos aquéllos que siempre queremos más porque así estamos educados. Somos consumistas. El problema es que no todos queremos lo mismo, o mejor dicho aún, lo que algunos deseamos no se vende en las tiendas departamentales.

Vuelvo a encender el televisor: hasta el Canal 22 está en mi contra. ¿A quién le interesa conocer el trabajo de un pintor que se dedica a pintar puras parcas, más si estamos a cuatro grados bajo cero?

Hago el bizco para verme el aro negro de mis lentes que no traigo porque traigo los clásicos, los ordinarios de aro doradito. Lo he vuelto a hacer porque la primera vez no puse atención a lo que estaba haciendo. Suele pasarme cuando quiero evadir lo que hay. O cuando llevo horas sin poder dormir como dios manda.

martes, 5 de enero de 2010

Que Bunbury canta igualito a como cantaba Sandro...

Mientras no se muera también Bunbury, puede soportarse el plagio (además está bien bueno). ¿Qué no?

Una propone

Maldita sea, yo hago planes y la estupenda sinusitis me deja en ridículo. Justo hoy dejé plantados a tres personajes que amo porque me dolían los oídos espantosamente. Sinceramente, me dio miedo manejar así, de por sí soy medio disléxica cuando estoy normalita, no me quisiera imaginar cómo manejaría de andar toda laberintítica.

Le ofrezco una disculpa a mi amado maestro Jesús de León, a Alejandro Esparza y a mi querido Víctor. Ojalá este jueves sí se haga.

Por cierto, lo de escribir un chingo también se quedó en la tinta... Una propone y dios dispone. Llega la sinusitis y...

Un regalo especial




Uno de mis pintores favoritos (y además contemporáneos), Üzeyir Çayci, me mandó por correo electrónico tres de sus más recientes obras.

Imagínense mi cara de alegría. Nunca me imaginé que tuviera este regalo en mi bandeja de entrada.

Gracias, Üzeyir.





Geçtikçe baharların kıyısından…

Biri karanlıkta çıplak, diğeri gece yarısında yorgun… Bir başkasının babasının babası benzerdi oğlunun oğluna. Kırardı testiyi, sonra ağlardı. Değirmenci öğüttükçe zamanı, buğday un, un da ekmek olurdu.

Rüzgâr kuş sesi gibi pencere aralığındaydı. Seçilmiş renklere rağmen her şey simsiyahtı… Fark
edilmiyordu ilkbaharlar. Kedi gözleri sürüklenip gidiyordu Paris sokaklarından. Uzaklarda merdivenler yukarı çıkarıyordu ak saçlıları… Yakınlarda merdivenler derinliğine indiriyordu yırtılmış yamaçları. Soğukluktan yüzleri eskimişti insanların… Onlar önceden biliyorlardı “gölgelerin utanmadıklarını...” Yarın yine aydınlıklar yüreklerinden vurulacaklardı! Çığlıklar kaplayacaktı ortalığı… Gülleri fark
ettirmeyecekti acılar… Pencere önlerini saracaktı korku duvarları... Oldukça zor açılacaktı kapılar.

Paylaşılmayan pırıl pırıl gökyüzü, denizleri okşayan martılar yırtılmış resimlerle düşecekti ayak
altlarına. Biri karanlıkta çıplak, diğeri gece
yarısında yorgun… Bir başkasının babasının babası, benzerdi oğlunun oğluna. Kırardı testiyi, sonra ağlardı. Değirmenci öğüttükçe zamanı, buğday un, un da ekmek olurdu.

Rüzgâr kuş sesi gibi pencere aralığındaydı. Seçilmiş renklere rağmen her şey simsiyahtı… fark
edilmiyordu ilkbaharlar. Yarın yine aydınlıklar yüreklerinden vurulacaklardı! Çığlıklar kaplayacaktı ortalığı… Gülleri fark ettirmeyecekti acılar…

Üzeyir Lokman ÇAYCI
Paris, 31.05.2003

Au fur et à mesure qu’on frole les printemps...

L’un est nu dans le noir, l’autre fatigué en pleine nuit…Le père du père d’un autre ressemblait au fils de son fils. D’abord il cassait la cruche, ensuite il pleurait.
Au fur et à mesure que le meunier moulait le temps, le blé devenait farine et la farine devenait pain.
Le vent était dans la fenêtre entr’ouverte tel un chant d’oiseau.
Malgré les couleurs choisies, tout était entièrement noir… on ne distinguait pas les printemps. Tout emportés, les yeux de chat filaient dans les rues de Paris. A des lieux lointains, les escaliers permettaient aux gens à cheveux blancs de monter plus haut… Plus près, les escaliers descendaient en profondeur les versants déchirés. Les visages des gens étaient usés de froid… Ils savaient d’avance que « les ombres n’ont jamais honte… »
Demain les clartés seront encore touchées en plein cœur ! Les cris se répandront partout… Les chagrins empêcheront de voir les roses…
Les murs de peur seront dressés devant les fenêtres… Les portes s’ouvriront péniblement… Le ciel tout cristallin non partagé et les mouettes caressant les mers tomberont en images sur les pieds.
L’un est nu dans le noir, l’autre fatigué en pleine nuit…Le père du père d’un autre ressemblait au fils de son fils. D’abord il cassait la cruche, ensuite il pleurait.
Au fur et à mesure que le meunier moulait le temps, le blé devenait farine et la farine devenait pain.
Le vent était dans la fenêtre entr’ouverte tel un chant d’oiseau.
Malgré les couleurs choisies, tout était entièrement noir… on ne distinguait pas les printemps.
Demain les clartés seront encore touchées en plein cœur ! Les cris se répandront partout… Les chagrins empêcheront de voir les roses…

Üzeyir Lokman ÇAYCI

Paris, le 31.05.2003
Traduit du turc par Yakup YURT

Moving Along, One Brushes Against Spring

The one is naked in the dark,
the other exhausted in the fullness of night...
the father of the father of one resembles the son of his son.
First he broke the jug, then he mourned.
As things move along, the miller shapes the weather,
the wheat becomes flour, and the flour becomes bread.
The wind was in a window, open to the song of a bird.
In spite of the colors chosen, all was black...
It is not clear it is spring.
Carried away, the eyes of a cat
spin in the streets of Paris.
In faraway places, stairs allow
those with white hair to climb highest...
nearby, the stairs descend into the depths,
their sides torn up.
People with faces worn out from the cold
knew in advance that "the shadows are never honest."
Tomorrow, a full heart will diminish clarity.
Cries will spill and spread everywhere,
sorrows will obscure the roses.
Walls of fear will rise up in front of windows
and doors will open with difficulty.
Crystal clear sky will not be shared
and gulls caressing the seas will fall
on images, on feet.
The one is naked in the dark,
the other exhausted in the fullness of night...
the father of the father of one resembles the son of his son.
First he broke the jug, then he mourned.
As things move along, the miller shapes the weather,
the wheat becomes flour, and the flour becomes bread.
The wind was in a window, open to the song of a bird.
In spite of the colors chosen, all was black...
It is not clear it is spring.
Tomorrow, a full heart will diminish clarity.
Cries will spill and spread everywhere,
sorrows will obscure the roses.

Copyright © Üzeyir Lokman ÇAYCI
Paris, 31.05.2004
Traduit par by Yakup YURT en français
French free verse translated into English free verse by Joneve McCormick

VORBEIGEHEND AN DEN RÄNDERN DER FRÜHLINGE...

Der eine ist in der Dunkelheit nackt, der andere im Mitternacht müde... Der Vater eines anderen Vaters, ähnelte dem Sohn des Sohnes eines anderen. Er zerbrach die Schlüssel und weinte danach. Wenn der Müller die Windmühle betätigte und die Zeit mahlte, wurde aus dem Weizen Mehl, und aus dem Mehl Brot.
Der Wind war wie das Zwitchern der Vögel zwischen den Fenstern. Obwohl die Farben ausgewählt waren, war alles Pechschwarz... Die Frühlinge konnten nicht wahrgenommen werden. Katzenaugen zogen sich schleppend durch die Strassen von Paris. In der Ferne wurden grauhaarige durch Rolltreppen nach oben befördert. In der Nähe führten Treppen in die Tiefe der zerrissenen Hügel. Die Gesichter der Menschen waren veraltet in der Kälte... Sie wußten schon vorher "dass die Schatten sich nicht schämen..."
Morgen wird wieder die Helligkeit mitten durch das Herz angeschossen! Geschreie würden sich in der Umgebung verbreiten. Die Leiden würden die Rosen nicht bemerken lassen...
Angstwände würden sich vor den Fenstern ausbreiten... Zu schwer würden sich die Türen öffnen lassen.
Der nicht geteilte kristallklare Himmel, die Möven, die, die Meere streicheln, würden von zerrissenen Bildern zu Füssen fallen...
Der eine ist in der Dunkelheit nackt, der andere im Mitternacht müde... Der Vater eines anderen Vaters, ähnelte dem Sohn des Sohnes eines anderen. Er zerbrach die Schlüssel und weinte danach.
Wenn der Müller die Windmühle betätigte und die Zeit mahlte, wurde aus dem Weizen Mehl, und aus dem Mehl Brot.
Der Wind war wie das Zwitchern der Vögel zwischen den Fenstern. Obwohl die Farben ausgewählt waren, war alles Pechschwarz... Die Frühlinge konnten nicht wahrgenommen werden.
Morgen wird wieder die Helligkeit mitten durch das Herz angeschossen! Geschreie würden sich in der Umgebung verbreiten. Die Leiden würden die Rosen nicht bemerken lassen...

Üzeyir Lokman ÇAYCI
Paris, 31.05.2003

Übersetzung: Nuray LALE

Yer aldığı yayınlar :

A été publié dans :

° 00.09.2004 Verso, N° 118 (France)

Menu Fretin

Hiver 09 /10

Depuis bien longtemps, je lisais des poèmes d’Üzeyir Lokman ÇAYCI dans de nombreuses revues poétiques, agrémentés d’illustrations bien à lui entre mille autres reconnaissables ; il m’a paru intéressant de mettre le poète en lumière, de lui consacrer un numéro de Menu Fretin : Nous nous sommes mis d’accord et j’ai reçu toute la matière imaginable pour traiter ce dossier qui m’a fait voyager bien plus loin que Mantes la Ville.

En ce qui concerne Clark Ashton SMITH, il s’agit surtout des traductions de Jean HAUTEPIERRE qui s’est attelé à l’œuvre de ce grand original américain, qui a donné de brillantes versions de nos poètes français, tout en produisant une œuvre de fiction. Mais ne nous y trompons pas : Les poèmes de SMITH méritent à être connus !

Tous nos vœux pour deux mille dix !!!

Pierre MIRONER

Menu Fretin N° 36

ISSN=1763 8461

Résidence Bourgoigne/A

3, rue de Dijon

06000 Nice

Üzeyir Lokman ÇAYCI

Üzeyir Lokman ÇAYCI travaille à l’AFPA, c’est-à-dire l’Association pour la Formation professionnelle des adultes ; Bien que l’œuvre poétique d’Üzeyir Lokman ÇAYCI soit presque entièrement composée en turc, nombreux sont ses poèmes qui ont été traduit ; en espagnol, par Leo Castillo, Mercedes Ortega Gonzalez-Rubio et Manuel Guillermo Ortega ; en anglais par F. J. Bergmann, Richard Vallance et Joneve McCormick, à partir des travaux de Yakup YURT, traducteur de Üzeyir Lokman ÇAYCI en français. Il habite Mantes la Ville qu’il semble bien aimer, où il est Architecte d’intérieure et Concepteur industriel. Le parrain en poésie d’Üzeyir Lokman ÇAYCI est grand poète Ümit Yaşar Oğuzcan (Oğuzcan, sous le nom d’Ekrani, a publié en 1947 : «İnsanoğlu» et une Anthologie de la nouvelle poésie turque, aux éditions Regain, Monte-Carlo). Üzeyir Lokman ÇAYCI est un auteur très prolixe : Sa «Biographie» est sortie en turc en 89 ; libérée des contraintes formelles de notre prosodie, son œuvre retrouve les accents des poètes persans : Répétition d’une strophe, refrain, font de certains de ses poèmes (ou : «türkü ») des chants, où le thème qui incite à la réflexion ; leur fraîcheur d’Anatolie se charge de l’amertume de nos grandes cités et de reproches à l’encontre de notre société si difficillement charitable. Le poète résiste, il nous prose encore son sens de l’humour, une forme de sagesse que nous nommons humanisme, mais le modernisme francilien et l’actualité sociopolitiquee ont sapé les bases d’une philosophie, bien présente, malgré tout.

Pour le peu que j’en sache, la traduction de Joneve McCormick - à partir de français de Yakup YURT, parfois mot-à-mot ou plutôt : Littérale, mais jamais fausse, qui conserve coûte que coûte le ton un peu gauche du chant turc traditionnel – m’a semblé tout à fait intéressante, car par le fait l’écriture d’Üzeyir Lokman ÇAYCI redevient quotidienne et perdant de sa profondeur déliée de notre temps et proche encore du folklore, peut alors se lire comme une poésie à l’americaine, je veux dire héritiéreen partie des années 60. Certes le lecteur de Üzeyir Lokman ÇAYCI pourra y trouver une forme dénaturée du chant original, mais la poésie, à mon avis, y gagne aussi, car avec la traduction de Joneve McCormick, Üzeyir Lokman ÇAYCI sans aucune difficulté se range parmi non poètes contemporains. – On a glosé des milliers de pages sur les mérites et les approximations obligées de l’art de la traduction. On a même objecté souvent que «le poème préexiste à l’écriture» -et donc hypothèse un peu abrupte au premier regard se confirme.




Reflexión no. 1 (para abrir enero).

Traigo unas ganas inmensas de comerme el teclado y escribir todo lo que no escribí en diciembre. Personas físicas, no me busquen. Lo mío, este martes, es la escribidera a destajo.

Y un-dos-tres por mí y por todos los mundos paralelos y ficticios del mundo que tengo en mi mundo.

PD: ¿Alguien que sea piadoso y me regale una rosca de reyes?

Oda a los celulares

Pensar que una simple llamada alivia todos los males. Los achaques emocionales son hijos de los huecos del alma. Slim, esta vez te bendigo porque finalmente gracias a tu fibra óptica pude tener en mi oído lo que necesitaba por el día de hoy (que ya se convirtió en ayer para el minutero, pero sigue deambulando en mi habitación).

¡Que vivan los celulares!

lunes, 4 de enero de 2010

Que la inspiración...

Me dan flojera los meses de enero y febrero. Pero realmente me resultan insoportables los primeros diez días del primer mes. El ver un calendario gordo, lleno de días por tachar para que llegue la bendita primavera o algo que mueva mi esqueleto pesado a prueba de niebla y frío, me causa apatía. Son demasiados días para planear la vida. Son demasiados compromisos medievales para con la gente que no conoces. Son demasiadas distancias (el tiempo es siamés de la distancia, por si no lo sabían) para estar con quien realmente deseas estar.

Y hoy, resultó que tuve de todo tipo de emociones. Lo más triste (para mí, ya sé que a los demás les importa un pepino) es que no supe escribirlas porque necesitaría tener un teclado integrado a mi cuerpo mientras lavo (sí, hoy lavé y qué).

Hace rato puse en el feisbuk una frase de Picasso que decía: "Que la inspiración te pille trabajando". Pinche Picasso, no sabe que las mujeres artistas también tenemos labores comunes, y lo peor, una PC lentium que resulta ser tu mejor amiga.

domingo, 3 de enero de 2010

Arrullo de coche

Suelo dormirme en los carros. El movimiento casi imperceptible de las llantas sobre el asfalto me arrulla.

Tiene una explicación mi comportamiento: cuando papá abandonó la familia, mamá debió salir a trabajar. A mis cuatro años, esta supermujer se hizo de su primer auto. Ahí aprendí a ser paciente cuando esperaba junto a la mujer ansiosa por el resultado de alguno de sus dos hijos mayores (mis hermanos) en los ordinarios: pernoctábamos a las afueras de la facultad de medicina y una hamburguesa de Astroburguer hasta conocer la calificación de materias como anatomía, histología y no sé cuántas más hasta que mi hermana por fin presentó con mención honorífica su examen profesional. Llegábamos antes que el sol de invierno se levantara a dejar a mi hermano en el bachillerato. Vivimos la evolución de pueblo chico a rancho grande en menos de diez años.

En la Caribe gris olivo de mamá aprendí a mirar por las ventanas, sonreír a los muchachos y sacarle la lengua a otros niños. Descubrí que era más divertido un frenón de aquellos que subirme a los jueguitos de la alameda: el asiento trasero era una resbaladilla y mi complexión, en aquel entonces, era perfecta para echarme maromas involuntarias de vez en cuando. También lloré hasta quedarme dormida. El asfalto y las curvas malhechas son la mejor consolación que se pueda tener.

Creo haber perdido el gusto de entregarme a Morfeo bajo la acción de las ruedas cuando era adolescente, etapa en la que viajaba al menos dos veces al año, la mayoría de las veces a Guadalajara. Aprendí a distinguir las siluetas de los matorrales y los otrora forajidos que caminaban como si una misma película se repitiera, hasta que desaparecían de mis ojos por el sueño o por la luz del sol. Dejé sal acuosa en las ventanillas y perdí quince o veinte cassettes entre viaje y viaje por el efecto de mi característico descuido. Ninguno era imprescindible en mi vida en aquel entonces y ahora sé que fueron responsables de la melómana que soy. Hubo algunos que jamás pude recuperar, mezclas de mi voz con las de la radio (me gustaba hacer imágenes acústicas para llevar en viajes largos), rockeros que siempre vivirán en los corazones de los que agarramos senderos extraños o poco convencionales. Eso sí: jamás molesté a un pasajero con mis libros porque no los leí mas que de día.

Traigo a colación esto, porque ya van dos semanas que viajo y en las dos he vuelto a quedarme dormida. La primera vez fue en un camión de Monterrey a Saltillo y la segunda en el carro de mi hermano de Saltillo a la misma ciudad.

En la primera dormí de cansancio y de espera, de tener la conciencia tranquila y demasiado sola, de escuchar la misma secuencia de las canciones de mi i-pod porque soy una mujer déjà vu en muchos sentidos. Dormí con los ojos llorosos y un speech que llevaba cargando casi ocho años: me he delatado como la mujer más reacia a perdonar los errores de la sangre, simplemente porque yo aprendí que la sangre jamás traiciona ni humilla. También lloré por todos los llantos que en casi 27 años no dejé salir, como por ejemplo, al sentir ternura con alguna canción chafa y pop. Y luego dormí porque estaba lavada y ajena de toda culpabilidad: es mentira que nazcamos con el pecado original en la frente, pues la humanidad actual no es culpable de lo que ocurrió hace más de dos mil años y en cambio sí es culpable de la apatía que la posesa.

En la segunda, dormí de estar en paz con la tierra, de sentirme ahora sí parte de algo que se mueve y trae de todo, y me lo pone frente a mis ojos para que yo tenga algo qué escribir, ahora que sé que mi vida es eso: hacer música con las letras. Me desconecté de todo ruido, de toda preocupación y de todo calendario. Creo que tener 27 años, además de invitarme a comprar zapatos cómodos y no glamorosos, empieza a darme a entender que no hay prisa por nada, excepto por vivir.

No recuerdo, en ninguna de las dos ocasiones, haber soñado algo especial, pero sí recuerdo haber emitido un saludo. Uno desde la de niña de 27 a la mujer de 5 años.

Y pasó al bajarme del auto y del camión.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Brindis silencioso


Juraría que no es mi intención ser el espíritu de la antinavidad ni del antipróspero año nuevo, pero no me da la gana hacerlo. Así que brindo por las cosas que no vi, y pido silencio. Sí, silencio:

Un minuto de silencio por todos los muertos de este año.

Una hora de silencio por la apatía ciudadana que desembocó en un Estado de Derecho sobadísimo y completamente ausente; en una composición de poderes tan nefasta como un programa de Televisa o TV Azteca

Un día de silencio por los niños que mueren de frío y hambre. Por las mujeres maltratadas en sus hogares, trabajos y en las calles. Por los ancianos que mueren sin recuperar la vida que entregaron a las empresas públicas y privadas. Por la sobreexplotación obrero-profesional. Por los alumnos de todos los niveles educativos que reciben una educación parchada, impartida por maestros haraganes, corruptos y nefastos. Por la contaminación ambiental que podría resolverse de contar con industriales y empresarios más comprometidos con el entorno (déjense ya de payasadas, la ciudadanía no contaminará jamás lo que sus fábricas lo hacen a diario).

Una década de silencio por la tergiversación de la frase “nuevo milenio”. La postmodernidad no es una excusa y la tecnocracia jamás ocupará el lugar que les fue arrebatado al humanismo y al arte, a la justicia y a la equidad.

Una década de silencio para recibir con las manos vacías y el honor en otra parte el 2010.

Felicidades.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Penúltimo día.

Soñé que me mudaba de casa y tenía que empacar todos mis libros. Salían unos enormes, de pastas muy hermosas, los cuales me obligaban a detenerme a leer y pensar por qué diantres el tiempo pasa tan rápidamente. Se me juntaban las cajas con otras cosas pendientes y yo seguía leyendo. Luego alcé los ojos y me di cuenta que eran las dos de la tarde. Las ventajas del invierno y las vacaciones...

Hoy no sé si estaré agridulce. Pero estaré, ya es ventaja.

Y para los que gustan de repasar lo bueno y lo malo de este 2009, mejor no pongan los noticieros en la tele. Suelen confundir a las personas, y los mensajes publicitarios y de noticieros rabones distorsionan la realidad.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Un corredor de altos vuelos

El viernes 18 se presentó en Casa Purcell el cortometraje "Corredor", dirigido por Jesé Avendaño.

Resulta realmente gratificante encontrarse con un trabajo hecho con toda la mano. Jesé logra captar la atención del espectador desde sus dos promos, los cuales poco tendrán que ver con la trama central del corto a simple vista. Pero si se echa un vistazo, podrá captarse la solidez del personaje, y se llega a una percepción completamente distinta a la primera que se tiene luego de ver el cortometraje completo: el protagonista pasa de payaso ordinario a un corredor que poco sabe de cultura pero que tiene un ego firme, el cual sufrirá un descalabro por azares del destino.


Corredor de altos vuelos, dirección sin pretensiones.

Probablemente lo que ayuda a que este sencillo cortometraje se convierta en una propuesta interesante, es precisamente la ausencia de poses, pretensiones o clichés desgastados que hoy en día usan tanto los directores de cine de la nueva ola. Jesé Avendaño propone una visión fresca y normal de la vida de un acto común, una historia que a cualquier encumbrado le podría pasar. Lo logra ayudándose de las imágenes que capta con su cámara, los close-ups, los cortos entre una secuencia y otra. Aquí se trata de demostrar la visión de un literato-intelectual y guionista respecto de la vida de alguien que juega un papel opuesto al mundo de las artes.

Algo que no debe dejarse pasar por alto, es la selección musical. La confluencia de ritmos y géneros es llevada al pulso de la imagen. Eso es algo que el espectador notará enseguida, y también es parte de la fórmula precisa para ejercer cierta hipnosis en quien mire este cortometraje.

Bien por Jesé, ojalá que sea el primero de muchos proyectos igual -o mejor aún- de buenos.


Para quienes no tuvieron la oportunidad de verlo,
les dejo los enlaces para que puedan apreciarlo por YouTube.



Promo 1


Promo 2


Trailer

"Corredor" I Parte

"Corredor" II Parte

sábado, 28 de noviembre de 2009

El Relámpago

Agárrale bien la mano y observa la dirección del relámpago, decía papá balbuceante de números y psicotrópicos en la saliva. ¡Fuerte, idiota! La energía no va a esperarte para ver si tienes ganas de hacerlo bien o no. Sostenle la espalda, suave pero rígida, tonta, las vértebras son los nódulos centrales de esta maravilla llamada cuerpo humano.


El jinete eléctrico otra vez es un enano y lleva bocinas ultramodernas para pedir un poco de atención. Es que me da miedo que truene, papá. Me da miedo que se vuelva blandito y yo no sepa qué hacer. Imbécil, me decía, igualita que tu madre. ¡De eso se trata, de que lo sientas blandito! Los que caminamos somos blanditos, güerca estúpida. Los que caminamos…


¡Grash, trom, cram! Vestir azul me desagrada, son esas botellas entre verde olivo y plúmbago las que iluminaban sus ojos, como de aparecido a media noche. ¡No te quedes ahí parada, idiota! ¡Ayúdame, que los números del rayo en el espacio viajan rápido! ¿Como tu cerebro, papá? No, cómo le iba a preguntar así, si él era un ingeniero de ideas futuristas, el mejor de toda la región. Y yo cerraba los ojos para no pensar que tú los tenías abiertos las veinticuatro horas.


Entonces, nació el relámpago y serviste de pararrayos, papá cayó fulminado en tu lecho seco, macho estéril a destiempo, joven eternizado, monigote de carne sin vida. Yo perdí la movilidad de los dedos de mi mano izquierda y la libertad de tener qué cuidar de cada rayo, de cada burla, de la locura de papá.


La nota salió en todas partes, la abuela lloraba –la gente creyó que era por la tragedia, pero en el fondo los tres sabíamos que era por tanta pluma de cuervo escupida por las bocas juzgadoras– y yo me debatía entre invitar o no a los amigos de papá al sepelio: siempre me cayeron mal por doble caras, y además temí que quisieran apostar el ataúd cuando se les terminara el dinero en las partidas de póker que acostumbraban hacer en cualquier lugar que tuviera una mesita.


No sabes cuántas ganas me daban de salir en medio de la lluvia y en la bici seminueva que dejaste. Nunca lo hice porque papá no me enseñó a andar en bicicleta. Cuando respirabas, aspirabas también la atención de papá. Al morir, te chupaste de un solo jalón su vitalidad y la fe en las cosas que tienen movimiento. Como los rayos al llover. Por eso me ordenaba obsesivamente que te agarrara bien de la mano cada vez que tronara y relampagueara.


Llegué a odiarte por estar en ese lugar privilegiado, sentadito como muñeco de cera, bien peinado y perfumado: papá te amaba y de seguro mamá estaba contigo más tiempo del que pasaba conmigo.


Ahora que soy vieja ya no te odio tanto. Es más, creo que hasta te compadezco: luchando contra tu propia inercia de ser primero eterno, y luego el tapete de mi habitación, no conociste ni la mitad de lo que yo sé como heredera que soy del extravío de papá. Cuando te sacaba a pasear en tu sillita de ruedas, sabes, me daba risa. Sí, risa. De lo ridículo que es todo: tú ya ni te cansabas y en cambio yo, chiquita y medio ajena a todo lo que ocurría, llegué a creer que yo era la que se desplazaba detrás del espejo y no tú. Que papá era puro cuento y por eso le salía tan mal el papel. Que tú seguías dándole lata a mamá con tus necedades de príncipe infeliz.


A pesar de los años, aún tengo grabadas esas escenas en las que papá se soltaba platicando y riendo contigo ante los ojos pelones de la gente que lo veía sosteniendo dos vasos de limonada, a cada uno de los cuales le daba un sorbo entre enunciado y enunciado para ver si antojándote te hacía volver a la vida. A veces creo que lo que mantuvo a flote a papá fue platicar contigo, un muñeco sin aire, siempre peinado igual. El jardín con aquellos geranios resaltaba por su mancha de inocencia: las flores nunca pueden estar locas. Papá sí.


Y ahora, idiota, recoge esa piel que desinflaste sin mi permiso, imagino que llegará papá y de un golpe sacará un pivote para inflarte de nuevo: yo quería un globo de helio con un panda pintado y un corazón al fondo. Él me decía que pocos tenían un hermano-globo que no volara porque dentro de sí no había nada, ni siquiera helio… Pero tú no eras un globo, eras un hermano sin entrañas.


Se quema las yemas. Un olor a chicharrón rancio impregna la casa. Ella se despide de sus cosas al compás del trueno que la mueve como si fuera el muñeco que lleva en sus manos el viejo de la danza.


Ahora, un canal importante de televisión transmite un reportaje sobre el primer hijo disecado por su padre. Varios museos están apostando todo para quedarse con los restos del tapete humano. En dos segundos más, el niño apagaá el televisor y le contará a sus clasemedieros padres la historia que acaba de ver en un noticiero de corte amarillista. Dentro de dos horas, pensará que el mundo está loco porque los padres no permiten que las historias insólitas se sienten en mesa ajena a la hora de cenar.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Parafernalia legislativa

Fui al Congreso Local a que mis hijos postizos presenciaran una sesión. Olvidé que era miércoles y no martes, así que desde un inicio todo me agarró desprevenida: resultó que la comisión de equidad y género del Congreso de Coahuila hizo como una especie de fiestecilla con motivo del día de la no violencia contra las mujeres.

Si el Poder Constituyente de 1916 aún existiera, le habría dado un soponcio: la sala se convirtió en una parafernalia sin igual: muchachos de diferentes preparatorias (entre ellas una muy extraña llamada "Don Bosque") interpretaron canciones llenas de vacíos sociales: "Malo, malo, malo eres, no se daña a quien se quiere, no/Tonto, tonto tonto eres, no te pienses mejor que las mujeres (bis)"; "Pégale a la pared, pero nunca a una mujer (bis y el bis en intervalos muy próximos debido a las pocas estrofas de la canción); "Mujer, te admiro por golpeada, rechazada y maltratada"... A cada canción habría que integrarle las diez chicas de negro y mal maquilladas que se la pasaron llorando para hacer más creíble su situación de maltratadas.

En realidad las canciones son lo de menos: los muchachos las interpretaron con muchas ganas. La gente -jóvenes la mayoría- aplaudía con muchas más ganas. Eso está bien.

Lo que no está bien, es utilizar, capitalizar y manipular el talento juvenil en pro de una reunioncita estilo "mujeres rotario" para decir "Basta, ni una vez más". De nada sirven las participaciones de estos jóvenes, si la problemática alcanza magnitudes estratosféricas. Y me atrevo a decir que la violencia no sólamente la vive la mujer, sino toda la humanidad.

Esperé en vano una respuesta por parte de las diputadas (quienes, por cierto, deberían llevar un curso sobre pronunciación correcta de las vocales para no decir "ferréa" en vez de férrea, o Bosque en vez de Bosco) ante la incipiente y rascuache propuesta de reforma y adición de las leyes operantes en nuestro estado de la república realizada por una MP -que también era directora de los refugios de Coahuila (no me quedó muy claro ese tipo de dualidad, si es que la hay). Pero sólamente obtuve un poema declamado por una diputada panista que me dio clases de derecho público cuando estudiaba comercio internacional. Se suponía que estábamos en el Congreso Local y no hubo medio de motivación alguno que impulsara a estas personas a hacer algo a favor de las mujeres maltratadas: yo no quería canciones, yo quería acciones. Unas muy legales.

La parafernalia se me hizo eterna. Pero todo llega a su culminación.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Taller de Narrativa: Caras Nuevas, Puro Cuento




Ahí nos vemos: Hoy sábado, 8:00 P.M, en Casa Purcell
Los alumnos del taller de narrativa de la licenciatura en Letras Españolas
leemos cuentos, muchos cuentos.

¡Letras Existe, Resiste! El Blog

Para los que aún no se hayan enterado, desde el viernes 13 de este mes inicié, junto con mis compañeros de letras, un movimiento estudiantil en pro de la independencia de mi escuela respecto de la Facultad de Ciencia, Educación y Humanidades.

Quienes estén interesados en conocer un poco más sobre este asunto, los invito a que visiten nuestro blog:



Ahí verán el pliego petitorio, noticias, comunicados de prensa y hasta un manifiesto, el cual me gustaría muchísimo que respaldaran con su firma electrónica. Si desean firmarlo (lo que implica la adhesión al movimiento a través del apoyo moral y fáctico), por favor comuníquense conmigo a la cuenta de correo electrónico que aparece en esta página como cuenta de contacto.

¡Letras Existe, Resiste!

domingo, 15 de noviembre de 2009

2 horas

Hace rato perdí dos horas de mi vida viendo una película aburridísima. Me dio ansiedad post complejo de culpa por haber perdido 120 minutos de mi requinteado (como todo lo que hay ahorita con la crisis) tiempo.

No se aceptan devoluciones, me dije. Así que ahora pierdo mi tiempo exorcisando mis complejos con un detallado análisis de cada sensación que me provoca perder otras dos horas reviviendo las dos primeras.

Debo ir a dormir.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Reflexico Nation

¿Y en el Día Nacional del Libro, cuál otro escaño de justicia, cuál otro fragmento de historia, cuál otra gasa raída de la memoria se arrumbará en el espesor de la pelusa de la T.V.?

Microfilminas para la libertad,
oprima el botón rosita de su cel.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

De Esopo a Nostradamus

Total , que mi traducción de una fábula de Esopo del latín al español quedó como si fuera predicción de Nostradamus. Canté uno de los no sé cuántos cantos de Carmina Burana, uno profano, dedicado al vino. Prometo pasárselos después, con la traducción al latín y todo. Está bueno. Es una parodia a lo sacro y una apología al alcohol. Y aunque yo no tomo (ni consejos, por eso me va como me va), me gustó esta onda de ser libre para emular a Venus y la manera en que Baco envalentona a los hombres. Va, es promesa a corto plazo. Ojalá pueda hacerlo en estos días.

Por fin terminamos mi equipo y yo de dar la clase del futurismo. Nos quedó poca madre, Nayely se mareó con una grabación llamada "La Máquina Tipográfica" porque minutos antes entre Julieta, Talía et moi penetramos el salón con harto humo de incienso, pusimos papel celofán (pusimos... lo pegó todo Julieta), apagamos las luces y luego puse una musiquilla que me hallé en "interné" de las locuras que hacía este señor, Marinetti, con una pantalla de esas del Mediaplayer todas sicodélicas que salen por default. El caso es que se nos "malviajó" y aquello fue la onda, porque hasta yo terminé mareada al finalizar la exposición. La onda era divertirse, imagino que eso le habría gustado a esos señores...

Hoy voy donde el Archivo Municipal, a conocerlo bien y a hacer preguntas capciosas (mentira). Es obligatoria la vuelta hasta allá y eso está bien, pues me gusta mucho el balcón de ese edificio: desde ahí se ven la Catedral con bótox y las calles más antiguas de mi ciudad, Little Jump, la ciudad que ahora tiene 17 puentes (más los que se avecinan) y no sé cuántos bulevares, pero ningún paso peatonal, excepto por ese puentesucho por la de Echeverría y Abasolo, que tras su construcción dejó tremeno bache como de medio metro de radio y el cual fue tapado a la brava y con el Borras como supervisor de la obra hará poco más de un mes. Espero no quedarme dormida en el recorrido, ando bien cansada y yo sigo escribiendo tontera y media aquí. Pero ya tenía ganas de hacerlo.

Hace frío acá en la ciudad y yo no lo siento. Me gusta ver la niebla de noviembre, me recuerda muchas cosas que me he dicho y que no pienso contarlas aquí.

Gracias por leerme, les mando un beso. Lux.

Acetona

A pesar de que el pasado no puede traerse a la realidad presente. A pesar de que somos un sinnúmero de dimensiones superpuestas que lo único que hacen es trabajar como en una película de 24 millones por segundos luz (y eso que hablo únicamente de la dimensión que nos toca), siempre habrá un rastro de lo que fue.

Más que la imagen, más que el tacto, subsisten el sonido y los aromas. Pensar que es el eco y el olor lo que nos hace saber que realmente algo pasó antes de nosotros, y que inevitablemente alguien más pasará después de nosotros; pensar que son ellos dos y no una cápsula para la memoria, ni un celular con agenda programada. El olor es una cauda de lo que fue. El eco, un terco obsesivo a repetir las cosas.

Me di cuenta de ello al llegar a mi casa. Mi carnala se pintó las uñas. Yo no estuve ahí, pero el viaje de acetona fue otra cosa.

Si luego piensan que las nimiedades generan nimiedades, observen que cada detalle pertenece a un microcosmos.

martes, 10 de noviembre de 2009

Para lelismos

Sucedió que hoy me levanté pensando que era ayer y luego resulta que tu cara no se borra ni con el detergente dando vueltas por la lavadora. Miras la tele, ves caer el muro. Y yo siento que se levanta uno más grande entre el tenedor, el plato, las flores anticuadas, este perico que me grita mentadas y no verdades, y yo.

(Pensamientos de mi otra yo en una dimensión paralela. En realidad, yo trabajé como negra -ups- todo el día y ahora sólamente quiero que amanezca para verme dar la clase del futurismo y tantán).

lunes, 9 de noviembre de 2009

Elmo, Bono y la caída del Muro de Berlín

9 de Noviembre de 1989: Cae un muro, el de Berlín. Cae un sistema que hacía, como en las reglas de la física, un contrapunto frente a la incipiente economía neoliberal, hija –como ya lo sabemos– del capitalismo.

El muro de Berlín cayó y con ello se marcó el retroceso en la historia: jamás olvidaremos la paz de la guerra fría que nos mantuvo a varios países en la zozobra de una libertad un poco más abierta a las alternativas en cuanto a los sistemas político-económicos se refería. Había de dónde escoger. Había con quién cambiarse de bando. Se exaltaba el nacionalismo –en muchos de los casos altamente nocivo para el desarrollo mental de una sociedad en construcción, pero, insisto, necesarísimo en momentos de crisis de identidad originados por puntos que tiran con la misma fuerza hasta desgarrar el sentido común de una colectividad–, se propiciaba la tranquilidad y el debate.

Para muchos, su caída fue un manifiesto a la libertad: es cierto que un muro siempre origina un sentimiento de ansiedad por la restricción que impone a quienes viven detrás o delante de él. Efectivamente, un muro en un mismo país originaba neurosis, problemas existenciales y agresión reprimida: los occidentales deseaban recuperar sus raíces, los orientales, dejar de ser un número en las filas a la hora de ir por la despensa que el gobierno daba a todos por igual. Era un panorama triste, el de la segmentación de un país que intentó eliminar a todo aquél que no fuera ario. El muro representaba la tensión y el miedo a que en cualquier momento uno de los dos presidentes de las naciones más poderosas podrían hacer estallar un hemisferio entero con sólo oprimir un botón.

Pasó que tras el derrumbamiento de dicho muro, la mayoría de las personas creyó en la unidad, entendiéndose por ésta la unificación de la acción humana en todos los ámbitos con fines de fraternidad y elevación de la calidad de vida. Pocos escucharon que lo que vendría sería la unificación económica, que a la larga ha dividido más al hombre –incluso en sus propios núcleos de interacción diaria– que lo que la existencia del capitalismo y el comunismo dividió en su momento.

Veinte años después, quienes recordamos esa época lamentamos el uso incorrecto de la palabra liberación, pues en todo caso, lo único que se ha liberado son los precios, las cuotas al derecho de piso y hasta de credo, profesión, ideología y trabajo. Al quedar un solo punto tirante, como reacción natural tuvimos que los puntos opuestos ejercieron por vez última su fuerza conforme a la tercera ley de Newton: toda acción genera una reacción. La desaparición del sistema socialista (falible por la praxis poco ética de sus dirigentes) creó un vacío que se llenó con prácticas monopólicas y oligárquicas. La inserción de los grupos socialistas de oriente en la actividad económica occidental y su hipnotizante poder de consumo atrajo más desdichas que cosas buenas: miremos a nuestro alrededor, el mundo está pasando por una grave crisis. Aunque se me olvidaba, claro, que aquí en México ya no la hay.

Veinte años después, Bono, el carismático líder de la banda irlandesa U2, y quien en su juventud fuera considerado un contestatario, hace vibrar a Berlín con su vértigo, su elevación y las cosas más dulces de sus canciones buena onda. Veinte años después, el Google celebra los cuarenta años de la existencia de Plaza Sésamo: casi vaticinador, el sistema capitalista nos restriega en nuestras caras con Elmo lo fácil que es derrotar a un enemigo usando las armas del dinero –aunque sea virtual– a través del control de las masas. Como diría la máxima (y siguiendo la pauta belga de hace unos días en este rubro): más pronto cae un hablador que un cojo.

Levantar muros no era la mejor opción para la reestructuración político-económica mundial de la época contemporánea. Tampoco lo es la imposición de un régimen económico muchas veces inaplicable en países del tercer y cuarto mundos vía la el FMI, FAO, la CEPAL, el CEPE, la CEPA, la CESPAO, el CESPAL, el G-8, entre otros. Lo ideal sería entender la fraternidad como un valor axiológico que rebasa todo sistema no natural a la esencia del ser humano. Pero eso es hablar de utopías.

Ahora dígame si todavía quiere destapar la botella de sidra para celebrar(porque de champán…). Lo invito a ver “The Wall”, de Pink Floyd, en Youtube.

sábado, 7 de noviembre de 2009

¿Para qué mortificar la paz de la montaña azul enmedio de esta húmeda noche sabatina?

He aquí que platico con flores en las papilas y me sienta bien estar medio dormida frente al teclado: al final, lo único que poseo realmente es este rayo de luna.

¿Poemas ilustrados? Sólo en la revista "Agárrate"

Chéquense los poemas de mi alterego en el número correspondiente al mes de noviembre de la revista "Agárrate". En esta ocasión, un pintor español me ha hecho el favor de ilustrarlos. ¡Olé! Que han quedáo hermosos.

martes, 3 de noviembre de 2009

Reanudación bloguera

Pues antes que nada, quiero pediros una disculpa a quienes por cualquier motivo siguen este blog y lo único que han hallado recientemente son fotos, fotos y más fotos.

Octubre ha sido un mes lindo, hermoso diría yo. Vi la gente que quería ver, abracé a quienes deseaba abrazar, conocí a quienes no imaginé y descubrí talentos míos que ni en cuenta. Me di el lujo de echarme la pinta en la escuela, yo, la ñoña de toda la vida, y me siento bien. Estoy sintiendo el valor de la libertad y la transmito correctamente a mis alumnos, a quienes, por cierto, hará cosa de una hora me los roundeé fatal: amanecí con el gallo encrespado. Se me olvida que no tengo cara para exigirles que deben respetar a la autoridad, si soy yo la más anarquista de todas las saltillenses y de todos los Saltillos posibles. No tengo cara de exigirles que crean en un sistema -y mucho menos que se apeguen a él- cuando incluso yo también sufro los estragos de lo que estuvo mal desde el inicio, o quizás un poquito después.

Puedo, quizá, enseñarles lo que es el respeto y el intentar empezar desde cero. Escribo esto y se me hace un nudo en la garganta. Creo en ellos y en su inquietud, en su sarcasmo y en la inteligencia pueril que me saluda con canciones pop de moda todas las mañanas. A lo mejor por eso me da tanto miedo que con su desorden terminen siendo como el resto de los adultos que me la raya mientras conduzco con notoria impecabilidad. Quiero pensar que eso es así.

En fin. Noviembre llegó y yo me siento como Alka-Seltzer deshacíéndose en el vaso: demasiadas cosas en qué pensar, hacer. Deseo días de 72 horas (¡Oh, mi Lord, escuchad!) y deseo estar despierta lo más posible... Por lo pronto, una clase sobre el futurismo está ebullición en mi cabeza y yo ya quiero encontrar la manera de estar en dos lugares a la vez, porque ahora escribo desde mi chamba.

Gracias a todos los que me han dejado comentarios lindos en este blog. Procuraré contestarlos lo más pronto posible. Mientras, les mando un beso y un abrazo.

Frase del día: "El tiempo que te quede libre, si te es posible, dedícalo a redimir..." Ustedes sabrán qué.