Anoche al dormir me dirigí a un pasillo laaargo laaargo. Mientras caminaba, rezaba oraciones en un idioma que no recuerdo. Una aflicción me hacía chiquito ese músculo que dicen que palpita y se llama corazón. Muchos cuadros de ángeles niños, desde Mafalda hasta mi propio retrato a los cinco. Al llegar a la recámara principal, me encontré con un niño jugando a los legos.
Me arrodillé, le dije: "Padre, por fin te encuentro".
Y sólo atinó a responderme: "¿Cuál es tu pobema? ¿Quieres jugar comigo a los legos?"
Desde entonces no guardo congoja en el alma: allá a lo lejos, el dios niño sabe que esta vida no es más que un colorido lego.
RoboCop 1987
-
El autor, mexicano, fotógrafo de moda y de modelos, recaló en Nueva York en
la década de los ochenta y en esa ciudad se quedó a vivir. No fue tan
difícil a...
Hace 7 horas

1 comentario:
Y lo mas interesante es lo que podemos armar con esos legos no crees?...
-J
Publicar un comentario