Yo no conocí a Rockdrigo. Tenía dos años y nueve meses cuando un terremoto se lo llevó. La primera rola que oí de él fue "No tengo tiempo", allá por 1997. De inmediato busqué datos sobre él para conseguir su música. No sabía que estaba muerto; cuando lo supe, sentí que desde entonces el rock de protesta estaba, igual que los sucumbidos por el terremoto, a veinte metros bajo tierra.
Ayer fueron 23 años sin Rockdrigo. Hoy, canal 11 (Poliuritécnico) retransmite la Hurbanohistoria en estos momentos. Si quieren saber la historia que el priísmo y la ortodoxia mexicana ha intentado enterrar, pero que unos cuantos se han encargado de perpetuar, entre ellos su hija, Amanda Lalena, alias "Amandititita", grupos como Naftalina, el mismísimo Jaime López e intelectuales como Carlos Monsiváis, además de un público underground -para quienes somos norteños- y pertenecientes al Mercado del Chopo, que algún día me tendrán como su más asidua visitante.
Que viva el Maestro Rockdrigo. Que vivan las letras que dicen la verdad.
Descanse en Paz.
RoboCop 1987
-
El autor, mexicano, fotógrafo de moda y de modelos, recaló en Nueva York en
la década de los ochenta y en esa ciudad se quedó a vivir. No fue tan
difícil a...
Hace 7 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario