Habría comprado, entre otras cosas, las fotografías de Diego Rivera que se quedaron sin vender en una subasta. Y todo por ver a la Kahlo y al muralista con ojos de sapo.
También compraría varios sueños inocentes que duermen en el asfalto.
Un lunes para que nunca llegue porque ya es mío y lo tendré enjaulado.
Inspiración para conservar la calma en tiempos de escándalo.
Y ese fonógrafo perdido de la familia de mis abuelos... para ver si los conozco un poquito, aunque sea a destiempo.
RoboCop 1987
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El autor, mexicano, fotógrafo de moda y de modelos, recaló en Nueva York en
la década de los ochenta y en esa ciudad se quedó a vivir. No fue tan
difícil a...
Hace 7 horas

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