En el norte, la gente habla con el ritmo de una maroma entre las maquilas que se fueron. El norte es el hastío hecho un montón de supermercados y plazas comerciales y jovencitas que son rubias a fuerza de usar manzanilla en el pelo desde muy chiquitas. El norte es un aparato de tortura que te carcome la raíz con carnes asadas, cheve, futbol americano o soccer y planes para ir a un rancho a comer más carne asada y beber más cheve y platicar del partido que vieron. El norte es un tractor paseándose por las páginas de Rulfo...
2 comentarios:
Ven al Sur, aquí dejamos los tractores aparcados junto al mar, tomamos una cerveza bien fresquita y hojeamos libros sin autor. Ven al sur, serás más feliz
Será que tu sur es mi norte, y por lo tanto si voy a allá no dejaría de ser norteña...
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