Admito que la lluvia siempre me ha estresado, cuando ésta no viene para calmar la furia de un día pegajoso y lleno de calor: el color gris oscuro (como alzando un muro de metal nublado para no ver el más allá que quizá no nos espera) deprime el verano (me deprime a mí).
Pero esta vez no ocupó tanto el sentimiento de depresión/desesperación en mi cabeza como lo hizo una preocupación que realmente sí me trae algo agobiada: ¿y si se hicieran menos puentes, se dejara de pintar y despintar olas azules y rojas, se hicieran menos spots en la tele y se pusieran a destinar ese dinero en hacer una presita? Coahuila es un estado con el agua limitada, y tener una presa no le caería nada mal a los habitantes de los ejidos a los que nunca les llega el agua, e incluso se reactivarían los campos de cultivo que a últimas fechas han estado padeciendo sequías. Construir acueductos para llegar a la zona del silencio hidrogenado.
Me voy a dormir pensando que el toper que está en mi clóset mañana sufrirá un hechizo y no portará más agua pequeña: le crecerán dientes-compuertas, habrá mar anegado para cuando la ceguera nos alcance la lengua.
Météo-France place l’Hérault, la Corse et l’Aude en vigilance orange
pluie-inondation et crues
-
Les cumuls de pluie pourront être « très conséquents », jusqu’à
150 millimètres localement en plaine et 220 millimètres sur les reliefs.
C’est l’équivalent...
Hace 1 hora



1 comentario:
Pues a mí me encanta la lluvia, pero la lluvia suave, de esa que ves caer a través del cristal mientras tomas un te o una copa de vino.
Saludines
Publicar un comentario