Sucumbí al Facebook:

domingo, 30 de diciembre de 2012

Que treinta años no son nada...

Abrí los ojos: la humedad cesaba y un mundo de sonidos, texturas, colores y sabores me rodearían para tejer mi memoria, que me acompaña desde los once meses. Desde entonces procuro tejer, una noche sí y la otra también, alguna imagen para vestir los días futuros. 

¡Llegué a la década de los treinta, amigos! Muchísimas gracias por tantas felicitaciones, abrazos y bendiciones para este día. Agradezco a todas las personas que me han acompañado y moldeado de alguna manera con sus enseñanzas, su paso por mi vida, su amor, su paciencia (demasiada paciencia), su alegría, su presencia.

Al tiempo, le agradezco el haberme permitido ser yo (o una buena parte de mí) en la década que se acaba de ir y le pido lo de siempre: amor, alegría y saber agradecer lo que la vida me vaya presentando, y claro, mucha literatura y mucho arte.

Por mi parte, procuraré construir recuerdos buenos para llegar a los cuarenta.

Les mando un abrazo cálido con todo mi amor, gracias por existir.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Gracias, veintes

Escribiría una elegía, pero las cosas buenas es mejor grabarlas en ese dispositivo ubicado en la parte superior del cuerpo llamado memoria, y algunas más en ese otro al centro del pecho, llamado corazón. 

Hoy es mi último día viviendo con 29 años y quisiera decir en pocas palabras (porque tengo flojera de decir todo lo que sé de mí y en realidad este post, como muchos tantos, son un espejo para el ego), que amé a mi década con todos sus altibajos, con sus cuatro nombres por los cuales entregué el alma (gracias, amados, me hicieron más mujer), mi familia, toda la gente que llegó para quedarse y aquella que cambió sus rumbos, mis dos carreras, mis múltiples oficios, mis sueños locos (muchos de ellos logrados), mis amigos, los seres que siguen llegando a mi corazón para enseñarme algo importante y los que están por venir.

Confieso que no quería soltar esta década tan intensa, pero eso a Cronos le vale un cuerno, por lo que prefiero poner mi mejor cara a una década en la que no sueño nada especial salvo tener el amor en todos los aspectos. Amor y sólo amor. El amor inspira, sostiene, defiende y sueña. Si tengo eso, desde el Amor de mi Padre Cósmico hasta todas las clases de amor posibles (incluyendo mi amor por la literatura), nada me faltará.

Mañana domingo 30 inicio un nuevo viaje. Vamos a ver qué travesuras realizo en estos largos diez años que tengo por estrenar. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Medalla Juan Antonio de la Fuente (12-12-12)

Agradezco a la literatura tantas alegrías. Entré en su mundo hace muchos años, desde hace más de diez lo único que quise es tenerla por amante segura y hoy hasta un premio he recibido, sólamente por amarla con toda mi alma, por abandonarme y abandonar a tantos amores y al tiempo, la jurisprudencia y las reglas en pos de ella, la tierna, la fiera, la única.

Ruego a la vida me dé mucho tiempo para amarla como ella me lo exige.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Para México, algunas profecías

Profecías de Fassbinder y Alfred Döblin, con Berlin Alexanderplatz. Elija su frase ideal (aplica sólo territorio telcel):

"The Punishment Begins"
"How is One to Live if One Doesn’t Want to Die?"
"A Hammer Blow to the Head Can Injure the Soul"
"A Handful of People in the Depths of Silence"
"A Reaper with the Power of Our Lord"
"Love Has Its Price"
"Remember — An Oath can be Amputated"
"The Sun War

ms the Skin, but Burns it Sometimes Too"
"About the Eternities Between the Many and the Few"
"Loneliness Tears Cracks of Madness Even in Walls"
"Knowledge is Power and the Early Bird Catches the Worm"
"The Serpent in the Soul of the Serpent"
"The Outside and the Inside and the Secret of Fear of the Secret"
"My Dream of the Dream of Franz Biberkopf by Alfred Döblin, An Epilogue

sábado, 1 de diciembre de 2012

New born (to Mexico)

Ésta es la historia del Sol Saturno que regresó de muy lejos para lamentarse de los seres de boca y hambre, de corazón y pies cojos. Ésta es la historia de un pueblo cobrizo que nunca supo cómo se llamaba y por eso entregaba su alma al pasado. Ésta es la novela en tres partes inenarrables de una matria que olvidó a su hijo, de un padre que rebautizaba a las putas. Ésta es el poema más triste del mundo, porque no tendrá poesía.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Jueves 22 de noviembre: El tiempo me ha regresado la memoria de mi infancia a través de dos libros, uno de Eliseo Diego; el otro, una antología del Premio de Poesía Aguascalientes, más tres revistas, César Vallejo en una de ellas como tema principal. Diez años me costó la odisea.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¡YA INAUGURAMOS! LIBRERÍA CARLOS MONSIVÁIS


Tenemos el gusto de invitarlos a la inauguración de la Librería Carlos Monsiváis este viernes 9 de noviembre a las 11:30 horas. Ramos Arizpe no.l 871 esquina con Cuauhtémoc, Zona Centro. Saltillo, Coahuila:



domingo, 28 de octubre de 2012

64

Y hoy cumples en mi tiempo sesenta y cuatro, papá. Por primera vez te puedo decir que estoy bien, que regreso del centro del corazón de México a constatar que ni un hombre me ha amado, pero que soy libre porque amé, tú sí sabes cuánto. Que por fin tengo un lugar en el mundo para decir que no fue un desperdicio la segunda vuelta de amor entre tú y Margarita, que estoy en paz y no tengo ganas de morirme.

Feliz cumpleaños, se te extraña siempre.

jueves, 18 de octubre de 2012

Génesis del ocre

Déjame que te cuente, mi niña, cómo dan las seis en este pueblo de tierra y trenes. Déjame que te cuente cómo a esa hora se termina la siesta entre los que lo habitan, y un espacio en blanco se les instala detrás de los ojos, alrededor del alma y en un lugar incierto del corazón. Déjame que te cuente que es mitad de octubre y el otoño es un rostro de muchos labios esperando pronunciar una letanía que lo vuelva feliz, tal vez eterno. Déjame que te cuente cómo una canción se levanta entre el polvo y el horizonte, cómo se levanta y es una mujer ataviada de gasas de eones y tonos malva que sale a pasear por la línea del tiempo, robándose las historias de los hijos de los pueblos pequeños, como éste: aquí está la historia del herrero francés del siglo XVI que perdió a su hijo por hambre y la de la costurera alemana que esperó demasiado para amar a un hombre de apelativo incierto por no haber nunca existido; ahora se ve el anciano de olor acre que creyó ver un rayo y era el flash de un antropólogo suizo que murió, meses después, en las tumbas de un rey egipcio que amó tanto a su mujer que se volvió el río por donde trece hombres viajaron hasta dar con el primer fonema del hombre. Déjame que te cuente, selva tierna, niña, última pieza de la matrioska del corazón de este lado del mundo, déjame que te describa las notas de su canción milenaria. La oirás dentro de ti tan pronto conozcas la melancolía, la oirás llegar y sabrás la soledad de los que conformamos el mundo. Y no llorarás porque es más dulce que el vientre único de nuestro padre, y no querrás interrumpirla ni cuestionarla porque ha venido a acariciarte, a llevarse consigo la primera sílaba pronunciada el día más jubiloso y el más triste de tu existencia. Déjame que te dé una pluma de tinta invisible, mi niña, para que escribas el poema que te dicte la señora de gasa de eones y tonos malvas, naciente entre el ocre polvoriento del otoño, justo en medio del espacio blanco instalado detrás de los ojos de los vivos. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Joy

Años que nadie me daba una flor. (Esto debía ser escrito).
Motocicletas. Ocho y tantos de la noche. Una familia reunida alrededor del cochambre de la bodega donde estos caballos motorizados aguardan, antes de dar el gran rugido. Los miro mientras voy caminando, como si algo me urgiera a terminar pronto, como si supiera que tengo deberes ineludibles que aceleran mi paso. Una señora gorda, cuatro señores ennegrecidos, dos niños, ocho, diez motos, el foco mortecino. El diálogo inaudible.

Surge la pregunta de si el motivo de la reunión eran las motocicletas o el simple ánimo de juntarse y verse las caras, juntarse para no desmerecer el dicho de Aristóteles. Surge la pregunta de si la mejor opción para evitar reuniones así es caminar sin propósito. Surge la pregunta de por qué siempre habrá críticas, cuestiones, ¿no se puede abandonarse al tiempo y ya? Surge la respuesta: no.

El 95% de las cosas que hacemos atienden a la inercia, incluyendo a veces el sexo. El otro 5% es lo que, quizá, define a cada uno como alguien (especial o no, alguien).

Las ocho y tantos más de la noche. Ni la familia ni yo hemos concretado la dosis del día de llamarnos por nuestros nombres. Ellos tienen motos para la cena. Yo,

lunes, 1 de octubre de 2012

En este mundo, no hay nada más pendejo que no decir el amor.

Mi mundo, a pesar de la soledad, está en paz por haber verbalizado el 95% del componente de mi cuerpo. He amado, lo he dicho. Una, diez, ciento catorce veces.

Que venga octubre con sus largas pestañas lunares.
Otro corazón. No, sigo siendo lo mismo.

Octubre. Ya.

viernes, 28 de septiembre de 2012

XXX Aniversario Escuela de Letras Españolas de la UAdeC

Que treinta años no es nada, diría mi versión de Carlos Gardel.

En esta foto, mis maestros de la Escuela de Letras, también egresados, y yo, en una ceremonia de celebración por el XXX aniversario.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Mundo

Edmundo es mi héroe. No sólamente dejó su pubertad para convertirse en mi papá, me enseñó el 90% de mis gustos musicales y me regaló el arte de viajar a través del cine, también se echa de reversa en la angosta calle de Bravo, en pleno centro de Little Jump, le pasa corriente a mi palomo, y cuando sonríe parece que el sol se pone de su lado. Tengo un héroe, un Mundo en mi casa. Y es mi carnal. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Paroles

Quisiera escribir una frase para los últimos días del verano y solamente me salen retratos de campos dorados, un film italiano, un himno al amor, al encanto, al edén que va peinando la mies del tesoro que habrá de trascenderme después de la muerte, única justificante para no brincar de este barco. 

Quisiera escribir una frase para los últimos días del verano y me brota la selva, me miro en los ojos de un Tigre, me vuelvo su piel y me dejo absorber por sus fauces abiertas que luego me estallan contra la pared húmeda del silencio. 

Quisiera escribir una frase para los últimos días del verano y nace una elegía para mi patria, una historia de camiones y miseria, de egoísmo colectivo a ultranza dejándose llevar. 

Quisiera escribir una frase para los últimos días del verano y nada más veo aviones: soy la sinalefa de los aviones uniendo sus espíritus con la carne de las nubes. Una frase y emergen vestidos y sombras, las historias de miel con las que invoco el sueño porque no puedo más con este insomnio, con las teorías de la física que me corroboran que soy un ser en tercera dimensión,  mientras mi espíritu vaga en esta caja de zapatos.

domingo, 26 de agosto de 2012

Yo no quiero una vida familiar de combos y pasillos de Liverpool, filas de mujeres soñando con perfumes de Lalique (en todo caso, sigo prefiriendo Channel), hombres sumergidos en el sueño de un bose y el nuevo i-pod. Yo más bien quiero una selva, una casa naranja, un cuarto para no salir de ahí, aunque mi piel no sea tan tersa como las de mis congéneres, aunque no tenga el más mínimo conocimiento del nuevo protocolo humano. Yo no quiero volver a salir en domingo al centro comercial a atestiguar el paseo en carreola entre las mesas sucias, grasientas pero aparentemente blancas. Yo nada más quiero que me escriban y me escribas, para recomponer mi flora original.

Ecce vato...

Para quienes critican la labor de restauración de Cecilia Giménez de la obra "Ecce Homo", de Borja: ¿Es molestia contra la destrucción  de una obra de arte, o es un simple escozor que emerge desde sus puritanas, moralinas conciencias judeocristianas?

Para quienes contestaron la primera opción, quizá ayudaría el recordar que múltiples guerras destruyeron la producción artística de civilizaciones enteras. EE.UU. ha sido el último de una lista que jamás habrá de tener fin: el hombre está destinado a recrearse y a autodestruirse. Esa es la magnificencia de su poder creador (y de su antítesis, la destrucción). Se es hombre porque no se puede ser dios, se es artista o científico para consolar al hombre en sus limitaciones, se es destructor para satisfacer el rencor de nuestras limitaciones. 

Para quienes contestaron la segunda, convendría entender a Jesús como a un líder y no como a un dios en el que el hombre se escuda en él para lavar sus "pecados". Se mata a Jesucristo cada vez que olvidamos la esencia helénica (estoicista) de la religión cristiana para desenvolverse en el hedonismo del siglo del desencanto, no cuando alguien le pinta una cara distinta, sin proporciones estéticas, al hombre que nadie conoció y al que todos le rezan. Sería mejor convivir con la honestidad del hedor y la pureza en vez de andar estigmatizando a una octogenaria de buenas o megalómanas intenciones (a saber) que lo único que ha hecho es lo que hacemos todos: deconstruir, destruir y reconstruir la visión de dios, del entorno, del mundo. 

viernes, 24 de agosto de 2012

Escribes y me abres el mundo, me regalas las alas del cielo, soy agua pura otra vez circulando por mi ciudad, el sexo hablando libremente de la espera de tu llegada, la alegría coloreando mi cuerpo con el dorado del campo abierto que eres para mí, mi reencuentro conmigo a partir de la raíz de tu alma.

 Escribes y me das la vida.

jueves, 23 de agosto de 2012

Trece horas en la calle para reencontrarme. Rostros, ruido, anécdotas, recetas, plastilina, medios litros de pintura, un dúo expulsado de los tiempos de peñas, el rock metálico de la cajera del seven, la computadora, bancos, bancas, manifestaciones, un maestro acomodando libros en una biblioteca pública, otro gritándome como si aún fuera yo una alumna, un tugurio tocando canciones fresas a las cinco, la vicky que jamás me termino, quince cuadros de un señor que pinta el zoom de un cabello maltratado (pero él le dice que es arte abstracto), cuentos maravillosos, mensajes de superación personal, carteleras, viajes, dolencias, alas en bronce para competir contra los ángeles a mitad de la plaza de armas, la frase de Bulgákov dándome vueltas ("¡Invisible y libre"!), recuerdos de cuando había URSS y yo tenía inocencia, el email saturado y sin los correos que se esperaban, chocolate oaxaqueño, un abrazo a la distancia, mis muertos bailando por estas mismas calles, yo misma muerta una y otra vez (creo en la fenomenología a ratos) desconociendo mi nuevo estatus de diva del aire. Trece horas marcando a las nubes para pedir la tierra. Trece horas y creo que recordé que amaba demasiado y un día dejé de existir, y ahora amo de nuevo (mis ojos, lo que camino, lo que palpo, lo que recuerdo) y no pienso dejar este lienzo suave donde pinto (o eso intento) lo que me hace decir que sigo viva. 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Aludes de trabajo para no sentir. Hay días que ni yo misma sé cómo le haré para seducir al tiempo.

domingo, 12 de agosto de 2012

Para la comunidad de Letras Españolas de la UAdeC:





A los estudiantes de nuevo ingreso, a mis compañeros que pasan al tercer, quinto y séptimo semestres:

Estudiar Letras Españolas es un privilegio en medio de la vorágine industrial que nos atañe. Deseo que sean la música de las palabras, su pasado, su presente y su creación, la inspiración como estudiantes.

Procuren siempre mirar hacia los libros: no hay mayor sabiduría que las voces de nuestros antepasados y contemporáneos hablando del relato de la humanidad.

A mis maestros de la licenciatura, que sea siempre la voluntad de transmitir el conocimiento el mayor tesoro que los muchachos reciban. 

Orgullo por la palabra. Eso es la Licenciatura en Letras Españolas. Un abrazo, que saquen las mejores notas, pero sobre todo, que aprendan cada día que nunca hay un límite para el conocimiento.
Amada, más que deseada.

sábado, 11 de agosto de 2012






A ver a cómo nos cobran la medallita. Así empezó España, con el oro olímpico en 92. Le siguieron muchos triunfos y una gran crisis. No me extrañaría que mañana le gane en basquetbol a EE.UU. Y en cuanto a México, insisto: a ver cómo nos cobran este triunfo. Por lo pronto, yo espero que proclamen el triunfo de EPN en estos días, sería algo de lo más natural ver este episodio en mi país.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Buenos días, paloma, transparencia de sal dispersa en las orillas de los libros. Buenos días, libertad. Feliz cumpleaños, Jaquelin.
Gracias por el oro de las palabras de mis hijas. Todo está transcrito.

martes, 7 de agosto de 2012

Transcribo los cuentos de mis hijas (unas de tantas) y me pregunto qué va a ser de sus vidas, cuando lo peor -el encierro- haya pasado y deban sumergirse en la profundidad de la crueldad humana.

Admito que me pesa escribirlas, vivo con ellas otra vez sus inquietudes, las precoces y las reales, los aromas perdidos. Reescribirlas a ellas, las tránsfugas de la modernidad, reescribir sus temores y sus sueños (todos empapados de televisión y deudas sociales inacabadas), me regalan una noche en la que no sé si llorar porque no sé qué cosa es el destino (si es que existe), o si reírme porque la realidad está en los ojos de algo más alto de aquello que vemos y entonces hay una posibilidad de creer en otra posibilidad para que ellas crean en sí mismas.

Ojalá que todo fuera un relato, cantado o escenificado. Ojalá que con escribirles un nuevo cuento su historia negra jamás volviera. Ojalá.


sábado, 28 de julio de 2012

El gran ausente en la inauguración de las olimpiadas fue Morrissey. Seguramente él habría sido el único capaz de darle un sentido profundo a la temática de los juegos (o cantar "The Queen is Dead", para dar por terminada la parafernalia londinense). En verdad ha sido el horror mirar veinte minutos la repetición: de pronto se volvió comprensible el origen de la trivialidad que nos acoge en estos tiempos. Una que ni siquiera la propia revolución industrial habría podido justificar, medir o pronosticar.

miércoles, 18 de julio de 2012

No me importa cuántas veces emerja el cierzo queriendo cortarle el cabello al verano, siempre he de creer en el amor.

martes, 17 de julio de 2012

La frase de la semana

"Todavía existe demasiado heroísmo en nuestros lenguajes; en los mejores –pienso en el de Bataille–, exaltación de ciertas expresiones y finalmente una especie de heroísmo insidioso. Por el contrario, el placer del texto (el goce del texto) es como una eliminación brusca del valor guerrero, una escamación . pasajera de los arrestos del escritor, una detención del "corazón" (del coraje)".

-Barthes.

lunes, 16 de julio de 2012

Feliz cumple, corazón =)

Llegaste a mi vida una tarde común, cuando yo cargaba mi maleta llena de dolores pretéritos. Desde entonces no has hecho otra cosa que pintar mi existencia con las imágenes que me regalas, con las palabras que siembras cada día, con tu abrazo que abarca esta luna y las de Saturno, con tu risa franca que remueve rencores y hartazgos absurdos.

Imagino que tu madre se quedó ciega momentáneamente cuando saliste al mundo: no solamente había dado a luz, tú le estabas dando la luz al mundo que te rodea, el afortunado hijo de la esperanza que en tí deposita el ánimo y lo decarga pacientemente hasta castigar el autoflagelamiento y comenzar a caminar seguros de que esta vida no te prometerá una felicidad eterna, pero sí momentos para perdurarla dentro de nuestra memoria.

Le doy gracias a la vida, al cosmos, al destino y a los hilos de Ariadna por Mae y la feliz coincidencia con tu elipse: pocas son las almas que encienden lo que los demás creen que está perdido.

Feliz cumpleaños, Quique, el pintor, el psicólogo, el esteta, el ángel. Que la vida te siga abrazando con su ternura para que la irradies a los felices afortunados de tenerte con nosotros. Larga existencia, muchos cuadros por pintar, en el lienzo y en el tiempo.

viernes, 13 de julio de 2012

Y cuando Ricardo Reis en sus odas hablaba de beber, se refería a la vida. La copa que se vacía es la noche que yace en nuestra lengua. La copa que se llena, el día poblando de luz las pestañas.

jueves, 12 de julio de 2012

De San Agustín y el Derecho (versión exprés)

La Ley Divina es primero que la Ley Natural y ésta, que la Ley Humana. Llámenlas así o sustituyan los nombres por orden cósmico (o universal, si no se desea sonar new age), naturaleza y sistemas humanos. Es lo mismo y sigue implicando una sola cosa: hasta que la soberbia del hombre no sea sometida a la conciencia de que existe un mapa superior que marca la dinámica y el orden entre los elementos que la componen, la vida en sociedad jamás saldrá del caos que ha creado. Lo que es arriba, es abajo, se decía en tono bíblico antes, pero es verdad: hasta que no construyamos un orden sistémico a imagen y semejanza de la ley superior, estaremos destinados al fracaso.

Feliz día de los abogados.

Perras sinfónicas

Mi perra orquesta, mi perra saxofón, mi perra sirena, mi perra lavandera. Son dos y son la misma. Son el yin y el yang canino que nunca imaginé existirían. Salgo a barrer el patio y Luna, la rubia, la perra rusa que aterrizó en Little Jump por error, se arregla su estola blanca adherida a su cuello de cisne, se arremanga el rastro ebúrneo de su abolengo ubicado entre las patas, y de inmediato se pone a lavanderear, metiéndose dentro del cubo de agua que le queda a la mitad. Me oye tallar la ropa y me sigue el compás: en otra vida, fue bluesera o jazzista y como sabe que amo la música porque pinta la soledad, llegó a mí, para llenarme de aullidos tipo el vocalista de Opeth..., y también para llenarme de pelos (para desgracia de mi neurosis). Llego de la calle, de vivir un día caótico y terco, y Lexa está ahí, negra como gitana perdida también en Rusia, gorda para insulto de los comunistas, mensa como ella sola y más dulce que el pan, aguardando mi mano cargada de libros y papeles para lamerme. Tengo una dosis de cariño asegurada por quince años y mi criterio sobre lo absurdo que resulta "Platero y yo"  para la literatura hispanoamericana por cursi, en la basura: de pronto me veo hablando con diminutivos, rascando panzas y guardando envases del Downy para que jueguen mis muchachas, las peludas que revolucionan la casa a las dos de la mañana (saben que estoy despierta leyendo) o se exponen, facilotas que son, a que un misil les caiga a mediodía (no necesito explicar de dónde aprendieron ese hábito). Pituca y Petrarca, Viruta y Capulina,  Pinky y Cerebro. Lexa y Luna me regalan la paz que necesito en tiempos pinches, donde la ilusión se alimenta de música y los días corren, uno detrás del otro, en pos de un recuerdo futuro impregnado de una feliz nostalgia. 

martes, 10 de julio de 2012

Escucho "Thank you", de Natalie Merchant. No puedo evitar llorar: llevo cantando esta canción desde que era muy joven. Así, como agradeciendo por anticipado el milagro que apenas hoy llega (pero finalmente llegó). Es el cuarto día más feliz de mi vida. Y los cuatro me han ocurrido este año. 

Por los seres que me dan su luz para que al fin mi alma sonría. Gracias.

lunes, 9 de julio de 2012

Pachita Rex, Señorita Cometa, María Bossanova, Persistencia de la Memoria, La chica egresada del costal, Fémina Technicolor... tantos nombres para usar en lugares absurdos como el FB, y no quedarse con un pseudónimo que ya me empieza a aburrir. Todas soy yo, ninguna me pertenece.

domingo, 8 de julio de 2012

Me desagradan los hombres arrogantes. Si ya son hombres, ¿para qué la arrogancia? La falocracia debería hacerles ver que tienen cubierto absolutamente todo, y por tanto, no es necesario hacer alarde de las virtudes, ganadas o no, que a veces ponderan con singular antipatía.

De la familia

¿Qué es a veces la familia? Una masa indisoluble y asfixiante, el espejo que proyecta lo que no queremos ser, aquello que deseamos olvidar. La familia es el yugo amoroso que une generaciones alrededor de una mesa, el odio escondido detrás de los manteles bordados a mano, el cansancio por esa competencia absurda, a ver quién es más jerarca que quién, a ver quién logra salir avante a pesar del fango que resta tras el comilón.
Desconfío de la selección natural como método para la supervivencia. Ha de ser la esperanza, lo que mantiene al individuo atado al deseo de la vida. Es la esperanza lo único salvable, la breve arma contra la cual ni siquiera la élite puede hacer algo.
La casa la hacen los pensamientos de uno. La tierra, donde los pies pueden hablar hasta la medianoche.

La marcha de las hormigas

Cuando las hormigas se cansaron de marchar, una detrás de la otra, en pos de una idea que todas perseguían pero no recordaban cuál era, se sentaron a hablar. De tal sesión no salieron acuerdos, pactos o nuevas religiones, sólamente cantos atávicos, himnos microscópicos que les ayudaron a resistir el calor telúrico de la tierra.

Felicidad

La felicidad es un estado efímero, acompañado por calamidades menores. Hoy me dieron una gran noticia, justo para medio deshacer la depresión que llevo arrastrando por días, justo cuando acabo de tener una pelea telefónica. Si el odio pudiera ser eliminado con felicidad, ganarse la lotería curaría el rencor que habita los corazones de los hombres.

sábado, 7 de julio de 2012

Sagrado

Hay días en que olvido que la escritura es un proceso sagrado. No es que no se pueda tocar, al contrario: su bondad es tan grande que te hace creer que precisa de tus dedos para existir. Simplemente es un acto que conecta al hombre con lo superior. Un acto divino de salvación del espíritu. Escribir es la única forma en que un alma atribulada sale avante contra sus propios monstruos. Sin tenerla en verdad a ella, los actos de quien dice escribir se vuelven fútiles, vacíos. Escribir observando el ritual sagrado de la escritura es perder el miedo y matar al más grande enemigo, que es el ego.

Los actos poéticos verdaderos son los que curan el alma. Pido a la gracia de la escritura esta noche que me devuelva el permiso de sentirlos, de escribirlos: un mundo completo ajeno a mí y a la vez mío, un canto que purifique mis errores, un himno para reunirme con las otras partículas del universo. Creo que hoy llega el momento en ponerle una pausa a las ansiedades personales y buscar estar de nuevo en el seno de la palabra y el sonido. Quiero nadar, volver al mar de las ideas, donde yo me sienta, como a los veintitantos, a descubrirme y desnudarme sin importar lo que pueda salir.


miércoles, 4 de julio de 2012

Sobre "Melancolía", de Lars Von Trier

Hoy fui a ver, al Cine Palacio, "Melancolía", de mi novio no. 22, Lars Von Trier. Lo hice, la mano sudada, la ansiedad oculta en un vestido a rayas negras y grises estilo hindú y unos zapatos de tacón que te habrían provocado envidia. Fui a ver por fin el final del filme que dejé a medias aquella vez, cuando el sueño venció la tristeza y mi terquedad de escuchar tu voz, de oírte a ti, Jaqueline, ahora que ya no estabas. Reconozco que tuve miedo de soltar el llanto en medio de la sala del cine, pero ocurrió lo contrario: las hermosas y melancólicas (obvio) escenas me hicieron reír: esta vida es un absurdo, un escenario pequeño que da entremeses en lo que llega la obra principal. Tú siempre lo supiste, mi nilña. Por eso no te dolió quitarte del mundo, borrarte del sueño de nubes que a todos nos acompaña. Me reí, insisto, porque al fin comprendí que la vida se vive de dos maneras: agotándola con pasión (sabes que nunca dejaré de ser una mujer intensa, en las buenas y en las malas) o matándose a destiempo, y ambas llegan al mismo fin, que es el fin de la existencia en este lugar. Me reí, porque yo elegí, desde que murió mi padre, morirme de a poco mientras devoraba el mundo y sus colores, el mundo y sus palabras, su música, sus no-principios, sus desamores, sus ilusiones de estar en un constante amar; el mundo y sus trincheras, su cine, sus calles, su jodidez. Me reí, porque al final ambas somos suicidas: tú por la vía rápida, yo, por la lenta. Pero en ambos casos, la vida jamás se reirá de nosotras. 

Hoy fui a ver, al Cine Palacio, el cierre de mi duelo por ti. Me dijiste que abriera mis manos a todo lo bueno que tengo y no veo, a aquello que está por nacer y llegar en mí.  Eso es lo que hago justamente ahora, cuando termino de escribirte estas líneas.

lunes, 2 de julio de 2012

Francia

No sé, como que hoy me dieron ganas de despertar en Francia. Allá, donde al parecer sí hay democracia (o al menos le dan oportunidad a la alternancia). Estoy harta de esta parafernalia electoral: todos sabemos que en México, la política es un asunto de causas y azares, nunca de mecanismos o pensamientos registrados en el consciente colectivo. Estoy harta de sentir miedo por mi futuro proyectado a seis años. Miedo de ver el estancamiento de la gente jodida.

Todos pensamos que por tener un aparato electoral refinado esta vez las cosas iban a salir bien. En el fondo yo sabía que no era cierto. Ayer que fui funcionario de casilla lo pude constatar: no es suficiente votar, tener una credencial de elector y cumplir con las reglas de una institución y asistir a la fiesta ciudadana. Siguen haciendo falta los libros, el conocimiento que permee en la mentalidad de cada votante. De nada sirve tener autonomía fáctica electoral si no hay una voluntad individual respetada. La coerción y la persuasión negativa que llega a la coacción obstaculizan un proceso que nos hemos ganado a pulso como pueblo. Hablo por la gente que jamás habrá de ver la luz excepto la del televisor, que les habla de mundos absurdos e inalcanzables, de realidades históricas tergiversadas.

Pocas veces me levanto con ganas de abandonar el barco, siempre he sido un ser que ha enfrentado las realidades que mi país me regala. Pero hoy pido perdón por querer despertarme en otro lugar, en otro sueño menos denso. Hoy no tengo ganas de salir y ver la misma película que me acompaña desde los diecisiete años, cuando mi México cambió para empeorarse (ya estábamos mal) y la vida de pronto se volvió en un objeto deleznable y la libertad es una canción setentera que me recuerda a mis padres.


domingo, 1 de julio de 2012

Víspera

La noche silente, la víspera del destino de todo un país. Que nuestros dioses (todos) nos recuerden y nos amparen.

viernes, 29 de junio de 2012

Palabras


Acércate, Hermes, y responde a mi plegaria,
mensajero de Zeus, divino hijo de Maya
que las pendencias dilucidas, guía de la humanidad […].
Con pies alados atraviesas los aires,
¡oh, amigo del hombre, profeta de la palabra! […]
Con tu poder investido, el lenguaje se torna elocuente.
Hazte presente, Hermes,  y atiende a tus suplicantes.
Ayúdame en mis trabajos, otórgame la gracia al hablar
e incrementa mi memoria.

Canto Órfico número XXVIII



A nuestros seres amados (los que habitan este mundo y aquellos que abandonaron la materia),
a las autoridades presentes,
a mis compañeros que hoy se gradúan de la Licenciatura en Letras Españolas:



Justificar por qué elegimos el camino de las letras es casi como intentar justificar el origen del lenguaje. Quizá haya sido, en ambos casos, por la necesidad absoluta de transmitir, como dijo Tolstoi, el conocimiento apreciado por el corazón y que la razón no puede explicar si no es por medio de palabras. 

Ha sido el amor por el conocimiento y la manera en que éste se enuncia lo que nos ha llevado a transitar, como observadores silenciosos mirando desde un resquicio al tiempo y a la humanidad, el acto de atestiguar la creación de la palabra: “Primero es un sonido que forma otro sonido, en la concavidad nocturna de las cosas”, dijo en su momento otro observador, Fernando Pessoa, y nosotros tomamos ésta e infinidad de oraciones como instrucciones para navegar por el útero donde se engendra el sonido que da paso a la palabra; para navegar por el ancho mar de los libros, que ahora sabemos jamás terminarán de crearse: mientras exista un lenguaje en constante construcción, habrá un mundo formándose y un testigo que lo ha de describir, modificar, criticar o embellecer.

Nos hicimos devotos de la palabra y de las consecuencias de explorarla –jamás se llega a conocerla totalmente–. Nuestra generación se convirtió en la defensora del respeto por el conocimiento y su expresión estética (la literatura) que tanta falta hacen en los días en que se industrializan la vida y  la esencia de la humanidad. En las aulas y con las enseñanzas proporcionadas por nuestra facultad, juntos exploramos los matices de la creación y la apreciación en todas sus dimensiones hasta al fin encontrar la anagnórisis. Alimentamos nuestros egos a temprana edad para luego despojarnos de ellos y erigirnos en aprendices de las letras, en meros copistas que al final crearían mundos alternos para embellecer nuestro tránsito por este mundo. 

Está de más afirmar que estamos conscientes del lugar en que nos hallamos: si bien es cierto que hoy llegamos a la meta trazada por los estatutos universitarios, también lo es que apenas hemos realizado el primer paso dentro de este largo camino. 

Por lo tanto, no estará de más el procurar siempre el silencio ante cualquier acto nuevo de creación que se nos presente ante nuestros ojos o ante nuestra pluma: será la humildad de asentir la ignorancia la que nos mantenga en el verdadero estatus de alumnos, que es el de la búsqueda de la iluminación del saber, y nos reconocerá finalmente como ciudadanos del mundo. No estará de más alejarse de la tentación de formar sociedades en hipogeos secretos y en su lugar transmitir a otros la exégesis del mundo contenida en los libros. De comprender que la verdad está ahí, pero también en los ojos de quienes las escriben y más aún, de quienes le dan vida una y otra vez a los entes literarios, para mantener viva la máxima de Alfonso Reyes que reza que el ente literario “está condenado a una vida eterna, siempre nueva y siempre naciente, mientras viva la humanidad”. De mantener la inocencia del niño cuando la ininteligibilidad de la vida aparezca escrita, de jugar con ella como Julio Cortázar, de volverla nuestra amante antes que nuestra musa. De mirar bien las palabras, de cortarlas y guardarlas, para poder reconocerlas, según Tomás Segovia. De agradecer la liberación que surge cada vez que se lee algo, pues solamente leyendo se adquiere objetividad, tal como también dejó asentado Pessoa. Y en casos oportunos o de extrema urgencia, de desnudarse de lo aprendido, como lo hizo en su momento Alberto Caeiro, para volver a aprender de los demás, cada vez que alguien enuncie su yo ante la gente, cada vez que alguien escriba su caleidoscopio para entenderse a sí mismo. De abrir los ojos y recordar, seamos creadores, lingüistas o literatos, que “la mejor literatura busca persuadir, convencer o asombrar: la mala erudición sólo sabe imponer su autoridad a la fuerza”, como escribiría Enrique Serna. De ser aliados del tiempo y la geografía antes que su enemigo: si el desierto (Coahuila, la ignorancia, este nuevo mundo instalado en la todavía objetable posmodernidad) insiste en regalarnos el abandono, nosotros le regalaremos nuestras flores y nuestros cantos: nada permanece en la Tierra salvo si queda escrito. 

Y sobre todo, nunca estará de más el agradecer la existencia de las letras: ellas nos han regalado el sentido de nuestras vidas, tal y como Jorge Luis Borges lo expresó en un poema, pues sabía que la poiesis es el sentido del todo: “Gracias quiero dar al Divino Laberinto de los efectos y de las causas  […] por el hecho de que el poema es inagotable y se confunde con la suma de las criaturas y no llegará jamás al último verso y varía según los hombres…”. 

Nuestra pasión es incluso más alta que nuestra voluntad. Adelante, esta vida apenas inicia.




                                   ­


domingo, 24 de junio de 2012

A siete días

Pasan los años, y uno esperaría ver una evolución en materia electoral. Domingo antes de las elecciones: la misma parafernalia que llegué a ver de niña estuvo instalada en las plazas principales de cada municipio (atestigüé dos de la zona conurbada). Nada más ha cambiado la música de fondo, lo demás sigue ahí: madres solteras, chavos inconformes, otros, esperanzados; viejitos ortodoxos y señoras oliendo a buenos perfumes. 

Evolución electoral sería ver que la ciudadanía no requiere más propaganda para comprender que tendremos, por la vía no democrática, aquello a lo que le rehuímos. Evolución electoral debieron ser las campañas en ejidos y colonias marginadas, donde seguramente una vez más se equivocarán al votar, más por ignorancia que por hambre. Evolución electoral..., de tanto repetirlo, me sabe a nada.
Que la dignidad del voto no sea ensuciada por la falsa teología de la liberación de sus líderes. Que Cristo no salga de su capilla a alentar el voto. Por los clavos de Cristo, dejen la democracia en paz.

Tren

Ya suena el tren de las tres de la mañana, el mismo que me dijo a gritos los cuentos cuando tenía nueve años y sufría cargo de conciencia por los actos de mis superiores, en cada una de las instituciones a las que pertenecí. Llega con su canto dolorido, cansado, pero siempre lleno de regalos para mí: sabe que lo único que me pondría triste, si dejara mi ciudad algún día, sería alejarme de él. Estoy enamorada. Siempre lo he estado. Del tren y de su maldita costumbre de sonar justo cuando el galán de la telenovela de las diez le dice a la protagonista llorona que siempre no son hermanos, cuando la Selección mete gol en los mundiales, cuando el Padrino guarda en cada navidad los secretos de la mafia, cuando algún político es muerto, cuando te dan una dieta falsa para quitarte las estrías de los senos y las nalgas o cuando descubren al asesino estereotipado en las pelis del cable. 

Ya suena el tren como cántico de serafines, reclamando un lugar que no sea otra vez el infierno (para él, las prolongadas vías del tren es una invitación a la locura, no al progreso que alguien predijo), prometiéndome que moriré de vieja y sola, porque al reconocerme su amante corro la misma suerte de cantar como él, cada noche, a las tres de la mañana.
Me sentía ridícula de andar vestida de vampiresa en la Alameda, pero cuando una niña de 15 años me preguntó dónde podía conseguir libros, hasta el pudor de mis treinta se me quitó. Creo que cada escritor debería intentar revivir los escritos de nuestros ancestros (todos los escritores, los menores y los dioses, estamos hermanados por la letra) antes de dar a luz un nuevo texto. Pero son casi las tres de la mañana y puedo decir cualquier cosa.
Hice mi primer performance oficial el jueves. Esto de la cosa escénica me está gustando. (Nota mental: leer más teatro).

jueves, 21 de junio de 2012

Y siempre que termino una obra, me dan unas ganas inmensas de llorar. Corto, largo, soy la Miss Creación por media hora.


martes, 19 de junio de 2012

Debate de los del 132 en la Plaza de Armas


La interacción virtual era casi propia de un capítulo de Crónicas Marcianas. Interesante, algo de esperarse de la generación de lo virtual (quién sabe si sea al fin del virtuosismo).

Los jóvenes participantes tenían más de 25 años. Concluí que la lucha no es de la juventud por la democracia, sino por la democratización del poder hacia la juventud: ella sabe que tiene ya mucho tiempo en manos de los viejos.

Lo más claro es lo más honesto, haber empezado por ahí...

Cuatro

Cuatro inmigrantes en una sola tarde. Cuatro. Cuatro hombres renegridos por el sol de Saltillo, en las calles coloniales que piden a gritos no ser afeadas por su acento sudamericano. O eso es lo que parece decir mi ciudad cuando estos cuatro hombres se acercan y piden un pedazo de pan, una moneda para una coca y nadie les hace caso. Que en Cáritas les vendieron el suéter que llevan puesto. No me extraña. Que pasarán la noche en una banca de la Plaza de Armas, que mi Catedral les contará un cuento de hadas y olvidarán por un rato que sus madres, sus esposas y sus hijos están muy lejos, en la vorágine de la modernidad y la pizca y una Latinoamérica violentada por esquemas neoliberales recalcitrantes. Allá está la vieja esperando en Colombia, allá la mujer de fuego en Tampa, Florida. Allá las flores, el padre, el rosario, la canción de cuna.

Buenas noches, madre, señora bonita, señorita linda, me dijeron. No hablaban unos inmigrantes. Hablaban cuatro seres abandonados que esperan cualquier gesto para volver a creer en Dios.

lunes, 18 de junio de 2012

Ginseng

Mi dedo viudo de palabras nuevas amaneció quriendo beber otra leche, menos agria que la del sueño. Si hoy sirve de algo, mi mente está muy cansada. 

Telas para bailar al final de la primavera. Serviría en verdad más danzar que tomar Ginseng, pues las flores se siembran en los pies y no en el desencanto del frasquito rojo inservible.

Para dos bellezas:

No lo haré. A doce días de vivir mi momento más preciado, de tener en mis manos mi nombramiento como lo que en verdad quise ser, en verdad les digo, criaturas divinas: no lo haré. Arrancarme la vida en este momento sería, más que un pecado, una estupidez. Y yo ya no estoy para reaccionar de esa manera, aúm y cuando me hayan expulsado de su paraíso. 

Me declaro vencida: si no logré tener la hermosura que me abriera las puertas de su aceptación, no fue porque no lo intentara: ustedes atestiguaron el paso de mi veintena entre dietas, mechas rubias y ropa casual. Pero tengo que reconocer que a mí su inteligencia femenina me fue vedada. Lo mío es pensar como hombre, aunque ame como mujer. Ya lo acepté. Ya no me siento triste por escoltar su paso señorial entre los pasillos de los perfumes y cremas de belleza. Tampoco siento rencor por no entenderlas cada vez que nos juntamos a tomar un café. 

Las abrazo, las quiero. Son mi sangre. Pero siempre hay un momento de partir. Ya no busquen ver a la mujer que esperó detrás de un sueño de amor (uno que ahora sé en realidad era más por complacer al estilo de vida que ustedes abrazaron, más que por mí misma), no quieran encontrar a la pequeña ama de casa que se partió la piel diez años. Mis ojos son mi única arma y mis manos son mi ejecutora. Hay un amor que por mí espera para amarme como siempre quise ser amada toda mi vida: las letras. 

El vínculo no se va. Nada más se van el dolor y el rencor. Se queda conmigo la aceptación: yo también soy una gran mujer, aunque diametralmente opuesta a ustedes.

Buenas noches. Mañana es ya otro día. Una segunda oportunidad para verme feliz al fin está esperándome.


domingo, 17 de junio de 2012

Para mi padre

Gracias, Miguel, por tu ejemplo. Hasta estando muerto me enseñas a diario el valor de la libertad. Saldré airosa de esto, te lo juro por el vínculo intelectual que tuvimos cuando vivías (me pregunto qué opinarías de todo este desamdre político que se vive en el país en estos momentos). No puedo decir lo mismo del vínculo emocional, el escorpión de tu signo siempre tendió un muro inmenso entre los dos. Aunque puedo asegurar que es ahora cuando estás muerto que siento más seguido tus caricias, tus consejos. Precisamente ayer, mientras lavaba a mano, te escuché decir: "échale ganas, Chaparrona". No pude evitar el llanto. Sabes que la estoy pasando mal. ¿Qué ironía, no? Ganarse a pulso el triunfo de mi carrera de Letras y vivir esto que me está ocurriendo. Así es esta vida, un deber y un ganar. Te espero el jueves 21 en primera fila, voy a leer poesía para ti. Y luego, te espero el viernes 29, también en primera fila: mi título va para ti, el hombre que salió del microuniverso para volverse un semidios en vida. 

Te extraño mucho. Mil besos a tu parcela azul.

sábado, 16 de junio de 2012

15.06

Te di mi rosario de cuarzo de Real de Catorce, el único rosario en el que creo: debe ser porque en ese lugar el orden cósmico regresa, borrando las leyes divinas de barro humano. Lo hice entre el tumulto de la gente embriagada de un frenesí propio del animal en cautiverio. Te recé no sé qué palabras y besaste mi mano. Vino a mi mente una serie de recuerdos prestados, llenos de horror y desesperanza. Vi tu cabello menos cano y tu mano limpia de sellos de pasaportes interestatales, rancherías y sueños de madera podrida. Que la luz te proteja, dije. Y lloré en medio de la calle Juárez, entre amarillos y naranjas hiperbolizados, una primavera-verano exacerbada en sus jugos y olores, el tercer viernes de junio.

viernes, 15 de junio de 2012

Regreso de Ítaca

15 de junio de 2012: liberé mis prácticas y me enteré que concluí mi semestre con 98 de promedio final. Oficialmente ya terminé mi Licenciatura en Letras Españolas. Gracias al cosmos, al destino, la vida, mis seres amados, mis amigos, mis compañeros, la circunstancia: soy muy afortunada. Gracias a mi Escuela de Letras Españolas por permitirme concretar el único sueño que he sostenido desde los 15 años. Gracias a esta canción y al último viernes de mayo de 2006 en la ruta 2A, que abrieron mis ojos y pusieron mi corazón donde debía estar: la literatura. Ahora todo es luz.

jueves, 14 de junio de 2012

Pérez Treviño

Qué pinche fea está la calle de Pérez Treviño, pero cómo la amo. Haber caminado hoy a la una de la tarde entre sus puestos y su gente acalorada y llena de música (literalmente) me hizo sentir que aún hay cosas por las que se debe mantener la vida.

Cada que pierdo los recuerdos de la joven esperanzada, ilusionada que fui, voy a esa calle a recuperar los taconazos de mis veintidós, a comprar chucherías para luego regalarlas al tiempo, a visitar los olores varios que ahí se gestan. Y todo vuelve a la normalidad...

miércoles, 13 de junio de 2012

Haikus y detergente





La sorpresiva lluvia de la tarde escribió poemas chinos en el patio de mi lavandería. Dicen que somos estrellas miniaturas transitando la geografía del destino.

lunes, 11 de junio de 2012

Romance-Larghetto de Chopin

Estoy triste. Enferma y triste. Hoy escuché las más finas historias del desencanto en un lugar alejado del ojo del dios cristiano que volteó su espalda y dejó a estas niñas a su suerte, a la suerte de los hombres-orangutanes que se van comiendo uno a uno sus ojitos de princesa, su boca de rielera y sus entrañas de Amazonas. Una guardia las asusta con historias de mujeres en verdad malas -ellas han recibido la patada de la sociedad, ellas hicieron lo que hicieron porque en verdad a ese espacio las mandaron vivir. Ellas son más santas que los criminales que se han robado los trece mil pesos que ahora adeudan, sin saberlo pero también sin comerlo, sus familias. Ellas no robaron, exigieron de manera inadecuada su parcela de sueño en este mundo-: la mató con sesenta cuchilladas, le gustaba jugar con sangre, les dice la mujer que pone canciones tribales en su celular mientras las niñas tejen un cuento que se parece más a sus vidas. Cállate o te mando a la teniente canina, la que tiene más fueros y come mejor que las tres, la que rasguñó a una de mis niñas nada más porque no tuvo a bien tratarla como a su superior. Estamos en la India. Mis niñas son parias de tercera categoría y creen que no tienen derecho a reír otra vez ni a soñar. La una, se van a comer una historia de asado y frijoles, una fotografía o un comercial. Y así se les habrá acabado otro día.

En el camión lo mismo, más jóvenes alabando la inercia con sus camisas refulgentes de incertidumbre. Cansados, a su manera, de la cárcel que los rodea (tanto auto para qué, tanta escuela para qué, tantas lecciones para qué, tantos preservativos para qué, tanta ruta desde sus casas hasta el sistema, para qué). Me siento culpable por algo que no hice. 

Cuando fui joven, además de hermosa, tuve un sueño y lo enterré de nubes. Creía en la justicia hasta que un día ella me mordió y fui a dar a un cuarto violeta (el mío) donde dormí mil días con mil noches. Dije que no más a las ficciones jurídicas y me dediqué a vivir de las ficciones literarias. Son más hermosas, me han traído más alegrías y han evitado el desprendimiento anticipado de mi carne de este mundo. Pero es ahora, cuando regresé el rostro a aquello que dejé estancado, que me pregunto si la injusticia también habrá sido el evadir la justicia, olvidándola, dejando que estas personas cayeran donde ahora están. 

No more, pas plus, no más: mañana me imaginaré dentro de un cuarto blanco y sin paredes. Del punto de fuga de mi cuadro saldrá una mancha roja. Me pararé sobre ella hasta que me vista por completo. Y pondré de nuevo esta pieza mientras me voy yendo de todo y vuelvo otra vez al mundo. ¡Chopin, y a otra galaxia!



¿A quién quiero engañar? Haberle puesto punto final a este cuento me costó la depresión preverano que ya veía venir en mi vida. Me siento fatal, hay un hoyo negro comiéndome las entrañas. Ya no tengo llanto, ya no tengo horas de sueño para habitarlas con mi tristeza. Todo ha sido demasiado y se fue desde hace mucho tiempo. Apenas ahora me voy dando cuenta.

Ojalá pudiera fumar (ojalá quisiera en verdad fumar). La vida es humo. Yo me quiero ir con el viento.

domingo, 10 de junio de 2012

Pañuelo y postal

Saqué, cuando hacía mi maleta para mi viaje de mayo, el pañuelo de Miguel, y no lo he vuelto a guardar. Está ahorita conmigo, mientras escribo esto y me pongo a pensar que los recuerdos a veces no se quedan en la memoria, sino en las repisas, cuidándolo a uno en vez de que seamos nosotros quienes los cuidemos: de no ser porque he dormido poco, juraría que el pañuelo camina por las noches, me rellena el vaso de agua y me cuenta historias cortas para que olvide a la Baba Yaga de Margarita y mañana crea en la posibilidad del género humano.

Hay voces que no se olvidan y objetos que se encargan de refrescarnos la memoria. Yo no lo necesitaba, papá. En mi cara veo al osado que murió antes de ser un estorbo. Pero tenerte aquí conmigo me da en cierto sentido la paz que a veces pierdo a ratos. Tu pañuelo se convierte todos los días (desde que te dejé afuera del cajón) en tu postal: tú estás bien, yo estaré bien, la vida no es un proceso, no valen los términos jurídicos. Tampoco es un carnaval, no hay que hacernos los ilusos. La vida es un  juego, papá. Uno como tu risa.

viernes, 8 de junio de 2012

Final del juego


Viernes ocho de junio de dos mil doce, cinco y media de la tarde: 

Acabo de entregar el último ordinario de toda mi carrera en Letras Españolas. Se siente muy extraño, de pronto vienen a la memoria todas las desveladas por cada una de las 56 materias.

El umbral del final me espera. Es la misma puerta por donde entré hace cuatro años. Hay una luz potentísima. Son Miguel, Francisco y Jaquelin diciéndome música silenciosa al oído (porras de luz). Son todos estos años esperando por esto, dejando a un lado la otra vida que no viví, esperando la nueva vida que deseo compartir, ahora que sé un poco y comprendo que no he amado nada por saberlo. Es mi regalo divino envuelto en el calor de junio, el mes que me ha querido siempre como su hijastra, aunque sepa que yo soy hija de mi padre Invierno. 

 Gracias a mi Escuela de Letras Españolas por el viaje, por cumplir mi sueño. Ahora todo es Luz.

sábado, 2 de junio de 2012

La falsa primavera de mayo y el 132

Que la primavera de mayo llegó. Que la primavera de la juventud al fin se instaló en México. No estoy tan segura de ello. Cuando un movimiento emerge de una clase social que no ha sufrido para encontrar oportunidades en materia educativa, que jamás ha sentido lo que es comer lo mismo toda una vida, que mira al otro México como un destino turístico y pintoresco, su origen ya está viciado. Cuando ese mismo movimiento instiga a otros sectores (a los que probablemente en otras circunstancias jamás habrían tomado en cuenta) a involucrarse en una protesta aparentemente social, pero que en el fondo enmarca el deseo de la reivindicación de sus derechos económicos y de tener un futuro digno del prototipo de vida que sus padres y abuelos les dieron, pone en tela de juicio su validez. 

Todo movimiento social, sea del tipo que sea, tiene una base ideológica sólida, o al menos una base existencial fuerte que permita proponer la construcción de un nuevo modelo paradigmático capaz de sostener, resolver y replantear las condiciones de vida actuales. El cambio jamás deriva de una protesta si la protesta no está fundamentada en una filosofía o un contexto ideológico sólido. Es mentira que todas las primaveras sean iguales. No se puede decir que la primavera de Praga haya tenido las mismas bases que la de Arabia: en la primera, grupos intelectuales defendieron con el conocimiento a su país. En la segunda, miles de jóvenes murieron por protestar para un cambio. No hubo cohesión ideológica que los salvara de la muerte, con lo que resulta evidente que alguien más estuvo detrás de dicho movimiento. 

Es sabido por todos que en los últimos veinte años, Estados Unidos ha incursionado en una especie de avanzada pro neoliberal, que consiste en erradicar dictaduras y sistemas de gobierno prolongados, cuando éstos no coadyuvan a la libre interacción de los principios fácticos del neoliberalismo. La caída de la URSS y los recientes eventos suscitados en Medio Oriente lo demuestran: Mubarak debía salir: Arabia debe interactuar de una manera económica y políticamente favorable con los Estados Unidos. Sin embargo, el comportamiento del sistema que lo respaldaba era tan sólido que se mostraba casi imposible erradicarlo. Estudiando la psicología del ente llamado gobierno, Norteamérica comprendió que la labor era sencilla: había que incitar al monstruo para que éste reaccionara. Ahora solamente faltaba encontrar el elemento cuya acción tuviera más impacto mediático (recordemos que en el siglo XXI la justicia está en los medios de comunicación). Entre obreros, profesionistas y jóvenes, los terceros resultaron los elegidos. 

La labor persuasiva seguramente no costó demasiado, la juventud siempre será la etapa del idealismo. Sólamente tendría que llegar al grupo con mejores oportunidades de vida, es decir, los estudiantes, convencerlos de la necesidad de que otros jóvenes, situados en condiciones de mayor desventaja, se unieran. La primavera de Arabia ocurrió. Se obtuvo la respuesta esperada: el monstruo, las manos del ente llamado dictadura, masacró a una juventud. Escándalo mediático. Cadena perpetua para Mubarak. Fin de una etapa histórica. Alegría, libertad, neoliberalismo, consumismo, consolidación económica para los Estados Unidos. 

El regreso del PRI al poder representa un retroceso para Estados Unidos. Tras doce años de neoliberalismo bien nutrido por las acciones políticoeconómicas del PAN, la instalación de Enrique Peña Nieto en el poder representa la ruptura de la secuencia óptima en estas acciones. Como es imposible repetir el fraude electoral, saben que la única manera de erradicarlo del mapa político es mediante un escándalo mediático. Una vez más los jóvenes son llamados a escena. Y no son cualquier joven. Son los descendientes de un criollismo que se ha caracterizado ya en dos ocasiones por llevar la delantera en los movimientos armados. México debe su independencia al criollismo. La revolución mexicana tuvo un buen final gracias a él: al final, son las fuerzas de una élite criolla las que se desplazan hasta lograr el panorama perfecto para sus objetivos económicos; al final, son las fuerzas del pueblo las que materializan ese sueño de cambio, progreso y democracia. 

Resulta más que evidente la presencia de grupos externos entre los miembros originarios del 132, quienes son incapaces de pensar autónomamente por ser parte de una generación (la segunda) que olvida leer para comprender su entorno. De nuevo las políticas se desplazan de manera piramidal: hoy somos nosotros, la élite, mañana ustedes, pueblo, se unirán a este movimiento. Si la UNAM y otras escuelas libres han respondido positivamente al llamado 132 de la Ibero es por razones también históricas: todos esperan ser parte de un movimiento estudiantil, para rendirles tributo a los jóvenes del 68 que, a diferencia de estos jóvenes, sí tenían motivos respaldados en el conocimiento. A todos les gusta salir en las fotografías que la gente postea en Facebook, a todos les encanta poner likes ahí, a todos les fascina salir con López Dóriga o Youtube. El discurso no importa: hace dos semanas, en un reportaje del noticiero de Televisa, salieron  hablando cinco jóvenes acerca del movimiento antiPeña Nieto. Los cinco dieron puntos de vista diferentes: uno de ellos apoyaba el voto nulo; otro dijo que no estaba en contra de las coaliciones, pero que no quería el regreso del PRI al poder; otra, que estaba ahí porque le molestaba la participación directa de Televisa. El discurso no importa, el chiste es salir en la televisión, pintarse la cara con tres números, salir con blusas de manta (no importa si prefieres Liz Clairbone o tu camiseta de Evanescence) y hacer el símbolo de "amor y paz" con la mano. Lo que importa es vivir la primavera que todos hemos visto en las películas (Janis, te ves hermosa con tu cabello largo; Jim, cómo quisiera tu sex appeal para tener novia). Jugar a la protesta, cantar las de Chávez y Mercedes Sosa sin entender el sufrimiento que se vivió en aquel entonces. Vamos a las plazas. Gritemos, tomémonos fotos y subámoslas al FB o al Twitter. No nos demos cuenta que esta hermandad resulta ser un comportamiento atípico. Salgamos a las calles y ya.

Y a los que aún no se animan, no les faltarán amigos que los inviten. "¿Dónde están los estudiantes?", pregunta una comunicadora que egresó por la puerta chica de Letras Españolas. Yo le pregunto a ella: ¿dónde está tu artículo que invite a la sociedad entera a participar de este movimiento sin ideología y con mal fin?

Mal fin, porque, si tomamos en cuenta el reciente modelo histórico ocurrido en Arabia (delimitación del problema, análisis del comportamiento psicológico del sistema en el poder, análisis de los personajes que conforman al ente llamado gobierno y su clasificación: articuladores, pensadores, manos ejecutoras; enfocamiento a las manos ejecutoras y estudio de su comportamiento psicológico individual -todos se caracterizan por tener respuestas agresivas-; delimitación y búsqueda del elemento capaz de provocar una respuesta agresiva entre los sectores sociales; persuasión hacia este elemento; construcción de un escenario que detone la respuesta esperada; respuesta esperada cumplida; implantamiento de nuevas políticas y directrices) se puede asegurar que está ocurriendo lo mismo. 

Es una pena que el movimiento juvenil haya llegado bajo estas características. El escenario artificial en el que se desplaza, más que dar coraje, da una profunda pena y una melancolía terrible: melancolía porque jamás será lo que debió ser, melancolía por lo que, de continuarse este movimiento, será.

Que me perdonen los intelectuales y periodistas de izquierda que desean enviar a los imberbes como carne de cañón, pero yo no pienso mover un solo dedo a favor de este movimiento. No puedo creer en ustedes, los mismos que nos deben escenarios mejores. Lo digo, por ejemplo, por aquel que ha salido a exponer a los jóvenes, usando cinco malas palabras en cada cláusula, la situación del 68 y la urgencia de que los jóvenes se sumen a este movimiento sin cerebro. Para empezar, no entiendo por qué él no murió, como los demás jóvenes. Tampoco comprendo por qué, cuarenta años después, publica con tanta autoridad libros de historia y vende sus conocimientos a NatGeo para hacer documentales. ¿Que en nuestras manos está el futuro? En las suyas se encuentra el presente y no veo que haga otra cosa excepto protestar. ¿Por qué mejor los intelectuales y los periodistas que apoyan el 132 no les dicen a estos hijos del analfabetismo funcional que vayan y alfabeticen en los ranchos, las zonas marginadas, que dispongan de un día de la semana a visitar centros de readaptación juvenil y les cuenten de sus derechos y los apoyen para que sigan estudiando? ¿Por qué siempre ha de ser que la gente espera un cambio inmediato y cree, malamente, que eso se logra con una pancarta y fotografías? ¿Por qué no entender que los cambios se hacen a mediano y largo plazo y que en el verdadero cambio no hay aplausos ni fotos, que todo se queda en la sombra? ¿Por qué felicitar la ignorancia de estos jóvenes, en vez de advertirles que está en peligro su vida, pues el movimiento no emanó de ellos, sino de una política extranjera? ¿Por qué no unirse a las ideas emitidas por otro intelectual, de centro moderado, que entiende que la única utilidad práctica de este movimiento artificial es el coaccionar al PRD y al PAN a pactar su coalición en caso de que el PRI gane?

La primavera del 132, si no se detiene a tiempo (o bien, si no se nutre de una filosofía sólida a tiempo), corre el mismo riesgo que la de Arabia: convertirse en un mero elemento mediático que produzca un escándalo internacional que justifique a su vez la destitución de Peña Nieto del poder, esta vez no porque el pueblo lo haya así dispuesto, sino por la presencia del Tío Sam en la vida de este país.




jueves, 31 de mayo de 2012

Cansancio

Otra vez al filo de mayo. Otra vez con veinte horas dormidas en diez días. Otra vez quedarse vestida con la falda larga toda la noche. Otra vez trabajos interminables, pérdida de peso, ansiedad: ¿y si no queda lo suficientemente bien? Seis años y una llega al lugar donde dice: "todo es cíclico". La única diferencia, tal vez, es que ahora me ilusiona llegar al final, llorar el gran día como lo hacen las misses cuando ganan. La ocasión anterior era querer llegar al final y no mirar hacia atrás, desnudarse, quemar la ropa, brincarse los cinco años, afuera no hay justicia y yo qué chingados hago aquí. "Aquí hay todo, aquí está la alegría que le debo a Miguel, la libertad que me debo a mí". Y por eso no apagué la luz, como las otras nueve noches anteriores. 


miércoles, 30 de mayo de 2012

Las rayas ígneas del Tigre (1)

Nueve y tantos. Hay en mi cama un extraño fulgor.

Me siguen las rayas ígneas del Tigre. Me bañan las rayas ígneas del Tigre. Me humectan, desenredan mis cabellos, se cuelgan en mi vestido melón, se vuelven la brocha con la que pinto mis párpados. Me alimentan: me nutre la fruta de las rayas ígneas del Tigre.

Alabado sea el Tigre que llega siempre desde su selva por Oriente. Alabado sea mayo, porque las rayas del Tigre llegaron a deshacer el letargo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Quiero ser más lista que hermosa, la hermosura se la llevará el viento. Quisiera ser más amante que lista, la sabiduría no sirve si no tiene amor.
La melancolía es una mujer taimada.

jueves, 24 de mayo de 2012

"Cuando estás en la Tierra eres hombre. Cuando estás en la tumba te conviertes en un animal". Eso dijo Mariana. Y cuánta razón tiene.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Bienaventuranza de mayo

Bienaventurados los ángeles prietos que de arriba descienden, porque de ellos son las vajillas de porcelana que engalanan los artificiales cielos.

(Para los obreros de la planta Cifunsa, que viajaron conmigo en la 13A esta tarde).

Viento de mayo

Antes de conocerte me soplaba el viento de la primavera de los camiones, mitad acre mitad dulce, y me hablaba de un destino de atardeceres iguales en mi ciudad polvorienta. Mis ojos no cuestionaban, yo simplemente ponía las manos como una cuenca y esperaba a que la primavera me determinara, triste o solitaria, mujer o marquesina repetida. Era lo mismo. La primavera me conocía y era mayo. Yo tenía veintitrés. Yo no tenía otro sueño excepto el de escribir el viento. Todo eso era antes de conocerte.

Después de conocerte he fabricado redes suaves con pequeños versos para atrapar el mismo viento, para que te platique y conozcas de mi carne y de mi fuego, para que hables con mi espíritu de las cosas que no te he dicho mientras uní mi boca a tu boca. Desde que te conozco el viento no es más del otoño ni de invierno. Dejé las estaciones del viento para eternizar la primavera, así ande en camiones o en el metro, en mi nave blanca o a pie. Mitad naranjo, mitad cereza, este viento me determina al oído una sola cosa, y esa cosa es que te pienso durante tres segundos en las horas dobles. Y luego lo escribe al pie de mis poros y me saca una fotografía, porque nunca me había visto florecida, porque jamás me había visto sonreír.


martes, 22 de mayo de 2012

Ojo de Tigre

Ojo de Tigre -flashazo al interior de mi vaina, cámara oscura pariendo colores. Ojo de Tigre -ofrenda de matices sellados por el viento central. Ojo de Tigre -escucho tu latir en mis dedos. Ojo de Tigre -piel erizada por la voz diciendo el oro del fuego. Ojo de Tigre -vengo a ti para darte la píldora de una comida de Sol. Ojo de Tigre -he venido a cantarte este himno vespertino. Ojo de Tigre -come esta fruta almibada escondida en las vocales de mi nombre.