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miércoles, 26 de agosto de 2009

Una noticia, un adiós

Mañana haré mi examen para aprobar el nivel dos de inglés. Hice cita hoy por la tarde, así, toda achacosa. Así, con la migraña al 200%: ahora sé por qué no contestó mi correo. Ni siquiera tenía importancia si me contestaba o no. Sí tiene importancia que no la volveré a ver. Usted, profesora Raquel, está muerta. Desde el 27 de junio. Y yo me enteré apenas hace unas horas.

Ni cómo abrazar su complexión blandita. Ni cómo hacerle para escribirle y decirle que lo siento: Usted ya se fue, ¿a quién demonios debo dar el pésame? Ha sido la única que me recomendó regresar a la yoga, ahora con tantos ticks nerviosos desde hace más de ocho meses y el cuello más duro que un roble, comienzo a pensar que tal vez sea necesario volver.

Yo la saludé en junio. Yo la ví en junio. Toda Usted estaba bien, se estaba recuperando: el prana volvía a sus pulmones, su voz resonaba suavecita otra vez. No es posible. No usted.

Traigo la cara desencajada. El chico que me hizo la cita para el examen también. "Fue como mi segunda madre", me dijo. Para mí fue la mejor jefa que tuve.

Es la primera vez que le escribo un correo a alguien que ya está muerto. Nunca me había puesto a pensar qué pasará con todos esos bytes que naufragan en la red, esos abrazos, los saludos, la vida en sí hecha palabras y emoticones, cuando el receptor ya no existe. No es lo mismo mandar un correo a alguien que perdió su cuenta, la olvidó o la canceló, a mandar un mensaje a alguien que ya no comparte la misma dimensión de quien escribe.

Me pongo a pensar en su rostro, y me pregunto si todas las personas buena gente deben morirse así de triste. A lo mejor por eso me puse a llorar. Karlita y Érika me interceptaron, yo ya no sabía ni cómo me llamaba. Así de fuerte me dolía la cabeza. Y así de fuerte me pegó la noticia, a dos meses de distancia.

Voy a dormirme, creo que necesito no fingir más que soy fuerte por el día de hoy. Descanse en paz, profesora Raquel.

1 comentario:

ana Jaramillo dijo...

Aww chiquita que mala onda la muerte de la profe Raquel :( èchale ganas y vuelve a las sesiones de yoga si tienes tiempo para ir yo que quiero no puedo jeje
Que làstima que no pude escucharte en la radio, no sabìa hasta ahorita que chequè tu blog.
Un abrazo y mucho èxito en todo muñeca =) Aquì seguirè leyèndote