Sucumbí al Facebook:

domingo, 2 de agosto de 2009

Para Amandititita

Acabo de leer una entrevista muy buena que Día Siete, en su número 467, le hizo a Amanda Lalena, mejor conocida como Amandititita. No digo que sea buena porque la haya hecho Páez Varela (que ya sabemos es un periodista en todo el sentido de la palabra), sino porque Amandititita es la primer figura pública mexicana que se abre completamente en todo lo que lleva este fallido siglo XXI. Y tiene el plus de que es una mujer. No soy feminista, soy realista: es más fácil "tolerar" las "incoherencias" de un hombre rebelde que las de una mujer. Por qué, quién sabe, pero así pasa.

Me llamó mucho la atención algo que dijo con relación a su crecimiento como cantautora: palabras más, palabras menos, mencionó que este proceso de llevar al público sus canciones la condujo a descubrirse como persona y a encauzar sus esfuerzos e ideales hacia movimientos más humanistas, como la defensa de los derechos humanos, ir a hospitales donde hay anoréxicas y bulímicas, hablar del mexicano de alcantarilla que ensucia al país y que no precisamente es político, entre otras cosas. Verdaderamente me sorprendió su dicho porque cualquiera que la haya escuchado despotricar con humor singular en contra de la corrupción y del "gobierno pendejo" como ella lo define, pensaría que desde mucho antes de que sacara sus rolas, ella ya estaba perfilada para hacer una labor de tipo social: despertar cerebros en el letargo. Eso es activismo cultural, creo yo.

Estoy casi segura que no faltará quién piense en estos momentos, justo después de leer el párrafo anterior, que Amandititita es así porque en algo se tenía que parecer a su padre, el gurú del movimiento rupestre, el Profeta del Nopal, Rockdrigo González. Y yo les puedo decir que puede que sea así y puede que no: es cierto, la genética nadie la borra, pero una persona se construye a sí misma con todas las experiencias que sufre, goza y mira pasar.

Y aprovecho el tema de su parentesco con otro comentario que la cantante de "La Mataviejitas" dijo: "los seguidores de Rockdrigo son una mierda, son iguales que los demás". Creo saber por qué lo dice: en efecto, dentro de la gente que sigue a Rockdrigo hay un círculo bastante grande que ama la fantasía de Rockdrigo, pues lo miran como su estandarte que enarbola su lamentación y su estadía gris. Nada más falso en el ideal verdadero que yo veo en él: Rockdrigo se mofaba de todos los obstáculos que impedían el trance de lo inútil y lo volátil hacia la libertad. Rockdrigo era cósmico pero también era súper social, muy de la gente, muy raza. Quien tenga la suerte de entender la mística de este compositor, entenderá que su hija la heredó íntegra: Amanda Lalena, hoy Amandititita, es una hocicona de la realidad urbana, a su manera, usando su libertad, su femineidad y su rebeldía como le da la gana, y eso nadie se lo quita. Como tampoco se lo ha quitado casi 24 años de ausencia en cuerpo a Rockdrigo: esas cualidades, caminos más retorcidos, mediáticos o no, son los mismos.

Así que yo le pediría a Amandititita -como si algún día ella fuera a caer en este absurdo blog- que no generalice: yo soy una admiradora -que no fanática, odio ese término- de Rockdrigo González. Por él y por muchos otros cuates estoy donde me encuentro. Pero también la admiro a ella, independientemente que sea su hija o no: ser mujer y tener agallas para decir lo que piensas en un mundo liberado para suprimir -piénsenle y verán que es cierto- no es fácil. Y lo digo por experiencia.

Qué alivio es leer este tipo de declaraciones en una revista de circulación nacional. Ojalá los chavitos solitarios -como lo fuimos varios que ahora sondeamos esos mares para integrarlos a una nueva causa, algo más solidaria y libre- lo puedan leer. Y si ven muchas malas palabras, ni modo: si se las quitaran, leerían a un estereotipo de chica rebelde pero marginal. Y ya de ese tipo de figuras tenemos bastantes en el medio.

Por cierto, qué padre fue saber que a Rockdrigo le gustaba Camilio Sesto... Se ve que era cabrocornio...

Felicidades a la reina de la anarcumbia. Y no por sus discos, sino por salvarse de una estereotipada realidad. (Y por sus discos, también...).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

su musica hace parecer que quizo hacer todo lo posible por "hacer llegar" sus letras punk, para cambiar la mentalidad de todo quien escuche ese genero, pero sí se queda corta la energía con la que las canta, mas es la primera etapa de Amandititita, y le espera un colosal éxito con kinky

Marlén Carrillo Hernández-Ferman dijo...

Bueno, pues gracias por comentar. Aunque me habría gustado saber cómo te llamas.

Ok, seguimos leyéndonos.

Mar.

Anónimo dijo...

De verdad te parece 'activismo cultural' que Amandititita eche mierda al gobieron? Yo creo que se necesita más que una boca floja para eso. Veámosla echando mierda tambiéna las televisoras y cuando sale allí es muy bien portada. Vamos, a lo mucho es chistosita y nada más, pero de contracultural tiene lo mismo que Moderatto (y al menos ellos están conscientes de ser una broma)