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lunes, 3 de agosto de 2009

Un reencuentro con el yin-yang

Asistir al evento de Radio Imagina Web fue para mí como un escape a la selva que a veces lo persigue a uno sin alternativa alguna. Y es que las jornadas interculturales de verano realizadas en el Centro de Artes y Saberes "Lula" tuvieron ese toque del amor por el arte y por la cultura que es poco visto en esta ciudad, en primera, porque estamos muy cerca de la frontera con los EEUU, y en segunda, porque de alguna manera se ha ido perdiendo a lo largo y ancho de todo México esa esencia del gusto por lo sencillo a priori, pero que guarda un elemento muy rico en su interior: la pasión.

Sin duda alguna lo que más me gustó ver al entrar al lugar, fue a un matrimonio que le ha dedicado ocho años de su existencia a un proyecto cultural alternativo por internet. Hablo de Jorge González y Marissa Medellín, dos rebeldes con causa que se hallaron para nunca dejarse más: Jorge trae todo el bagaje del Chopo y Marissa es una saltillense fuera de lo común: le gusta el arte colectivo, le gusta mirar la belleza de su propio entorno, es amante de la trova y el buen rock, y además es una excelente entrevistadora y charladora. Uno los mira y de inmediato asocia su imagen con lo que seguramente sería el yin-yang, si éste se personificara en algún humano. Siempre en equilibrio, la dupla Jorge-Marissa aporta su buena vibra y su esperanza en que el mundo cambie a partir de una buena música, una buena exposición de fotografías, de pinturas, de recuerdos de aquellas bandas y cantantes que solieron ser y el monstruo del olvido y la postmodernidad se tragó.

Conozco a este Foro Rock desde el 2006: mitotera que soy, fui a dar a ese lugar un 26 de julio, justo un día después de que había iniciado un año galáctico más y mi Saltillo cumplía 429 años. Acababa de egresar de derecho y no tenía ni idea de cómo comenzar mi propio proyecto de hibridación de la defensa de los derechos y la promoción del arte y la cultura. Así que conocer a Jorge -quien me fuera presentado por Víctor Mendoza, otro maestro de la promotoría del arte y cultura populares de estas tierras- fue como un regalo para una chica que tenía muchas ganas de dar algo de sí misma y al mismo tiempo no tenía un plan.

De inmediato me invitaron a ser parte de un grupo de mujeres para salir en lo que ahora ya es un programa tradicional llamado "Voces de Sirenas". Ahí tanto Jorge como Marissa me otorgaron un espacio amplísimo para darme vuelo con mis incipientes poemas -mucho más elementales de los de ahora, que por cierto siguen siendo elementales-, mis planes, mi ideología, mis utopías. Con ellos también me di vuelo oyendo a la Downs -a quien no conocía mas que por sus vestimentas chidas, muy a la Kahlo-, reescuchando al Rockdrigo, entendiendo a los Beatles después del deceso de mi padre -antes los odiaba-, escuchando a Juanita La Cancionera y a Betsi Pecanins, a Cecilia Toussaint -quien fuera en su momento, junto con Kenny la de los Eléctricos y Debbie Harry, mi ideal de la cantante que nunca fui- y a un chorro de bandas que ni sabía que existían. Era como estar en el mercado del Chopo sin haberlo pisado jamás. Olía a barro su casa. Jorge siempre tenía el semblante sereno, seguramente porque la paz de la cara de Marissa eso le sembraba.

Y ahí se edificó lo que posteriormente agarraría más fuerza en mi papel como promotora cultural en lo que al arte popular se refiere, pues anteriormente me había enfocado a la cultura mestiza de clasemediera y la francesa.

Cuento todo esto porque el sábado todos estos recuerdos se me vinieron encima como un manantial de agua muy dulce. Ver a la misma gente en la misma sintonía a pesar de la crisis y de la gente sin esperanza (todos, de a ratos, creo yo) cantando o de perdido tarareando las rolas entonadas por esa hipnotizante voz de Fátima Soto, vocalista del grupo musical Espina y Jugo (un grupo que nace dentro de un concepto de una asociación civil enfocada a la reivindicación de los valores étnicos -entiéndase locales y no indígenas- a través de la propulsión de proyectos internos a corto, mediano y largo plazo, y que están respaldados por organizaciones nacionales e internacionales) fue la onda total: me sentí tan llena y plena que quizás por eso sentí ese espacio de sopa cuántica sobrante a mi alrededor al día siguiente. Sabe, de esas crudas que te deja el estado etílico de la compañía de buenos decibeles y recuerdos. ¿Quién dijo que se necesitaba el alcohol para embriagarse?

Por si esto fuera poco, Rosario Segovia, otra integrante más de esta asociación llamada CEP Parras (luego les digo lo que significan las siglas, porque sinceramente no me acuedo), expuso sus fotografías, todas ellas tomadas en desiertos de todo el norte del país, desde Creel Chihuahua hasta Parras, Viesca y zonas aledañas. Las grietas de Gaïa sorprendían mis ojos: Rosario tiene una sensibilidad para captar a través de la lente lo que muchos artistas que participan en la revista Nat-Geo no poseen. Y es que hasta en las cosas más pequeñitas ella le encuentra un sentido estético, como esa foto titulada "Dragón" que no es sino un pajarito rojizo que tiene como fondo un molino de viento. Vaya viaje natural.

Obviamente, el lugar influyó mucho para que la magia despertara. Lula, la dueña del lugar, es una señora con curvas prominentes, maternales y sensuales, que transmiten su belleza -como sus ojos color aceituna- en cada rincón del lugar. Sonríe y pareciera que llueven girasoles. Un lugar que tiene impronta de mujer guerrera: al parecer, Lula no tiene pareja, pero sí tiene unas hijas y unos nietos muy alegres. Debe ser que la casa está a un costado de la iglesia de San Francisco -la única a la que voy cuando necesito pensar sin ser molestada, allá cada y cuando-. Debe ser que en ese espacio aún se congrega un afán por dar algo que salga de las manos. El caso es que el lugar -ataviado por un zaguán enorme bañado en celeste- es tan amplio como el aura de esta dama.

Creo que este tipo de eventos deberían ser más concurridos por quienes piensan o creen que hacer arte y cultura es sentarse a hacerse los bonitos y esperar a que pase un dios o un mecenas (o lo que caiga primero, mientras no sea la amarreta hoja que le caía a Miguelito -el personaje de Mafalda- cuando esperaba sentado en una silla a que la vida le diera algo) para que el mundo los conozca: el arte es lo único universal que no debe pelearse si no se entiende la consigna principal, que es precisamente alcanzar el crecimiento del consciente colectivo.

Y ya no le sigo, porque prefiero que escuchen a Jorge y a Marissa un buen día de éstos. La dirección es:

http://www.freewebs.com/radioimagina/

http://64.15.155.49:8315/vivo

http://64.15.155.49:8315/vivo.m3u

6 comentarios:

Víctor Mendoza dijo...

Marlén, muchas gracias sinceras!!! me dejas mudo, tus palabras me emocionan y te agradezco a nombre y por todos ustedes-nosotros, los de Foro Rock, los de esta convergencia de sueños...

Gracias me palpita el corazón muy fuerte, y debe seguir palpitando para seguir en el camino...

Abrazos.

Víctor Mendoza.

Anónimo dijo...

Se agradece estas sinceras lineas y más se agradece lo que a significado el foro y todo de lo que el se a conformado para unos y otros o en tu caso para unas y otras.
Un abrazo.
Jorge González

Mo Ka Hammeken dijo...

Que padre, un arcoiris de sentimientos y emociones, todo un arrebato de las mas íntimas vibraciones. Nostalgias, melancolías, recuerdos, alegrías, incertidumbres...


Tantas y tantas cosas que por fortuna has disfrutado y vivido al máximo.

Te deseo lo mejor. Y espero ese festival un día sea de los grandes tipo Cervantino o más (¿Arándano anual? soberbio).

Un gran beso

Mo Ka Hammeken dijo...

Marlén permíteme que te ponga en mi blog roll.

Bueno, de hecho ya te puse, pero si no quieres a mucho disgusto te quito.

Un beso.

Marlén Carrillo Hernández-Ferman dijo...

Gracias a ti, Jorge, por ser parte de un movimiento sideral que cambió mi vida. Ya me dieron el chisme de que Fátima leyó el texto. Qué chido! Me siento toda coloradilla de puro gustoo.

Un abrazo para todos y cada uno de ustedes. Y sigamos haciendo caminos alternos.

Marlén Carrillo Hernández-Ferman dijo...

Gracias, Mo. Creo que eres la primera que sin ser parte de esta metamorfosis la entiende. Insisto, deberías pasarte unos días por acuí.

Uy, dios te oiga! A Jorge le encantaría que tus palabras jueran de profeta. Pero yo me conformo con que siga siendo como es y que sus ondas repercutan en la sensibilidad de gente tan linda como tú.

Un besote, feliz martes!